El Consejo mantuvo la tasa de interés en 4,5% en su Reunión de Política Monetaria de marzo.
La decisión se da en un contexto marcado por la guerra en Medio Oriente y el alza del petróleo.
La autoridad anticipa un impacto relevante en la inflación y refuerza su cautela hacia adelante.

El Banco Central (BC) mantuvo esta tarde la tasa de política monetaria en 4,5%, en una decisión unánime adoptada en su Reunión de Política Monetaria de marzo. Sin embargo, los argumentos detrás de esa decisión pueden marcar el rumbo de la economía del país.
Y es que el Consejo del BC instaló un cambio de escenario al advertir que “la guerra en Medio Oriente ha aumentado de forma importante la incertidumbre sobre la evolución futura del escenario económico global”.
Ese diagnóstico marcó el tono completo del comunicado de la reunión. El entorno externo, que a comienzos de año mostraba mayor impulso, pasó ahora a estar dominado por un shock que combina un conflicto geopolítico, volatilidad financiera y presión sobre los precios.
El factor central es el petróleo. “Destaca el incremento del precio del petróleo, que se ubica en torno a los US$100 el barril”, señaló el Banco Central, vinculando directamente ese nivel con efectos sobre la inflación y la actividad a escala global.
Un shock que se transmite rápido
El Consejo caracterizó el fenómeno con claridad. “El shock externo que provocó la guerra en Medio Oriente es significativo por la magnitud y la rapidez con que ha aumentado el precio de los combustibles a nivel global”.
La velocidad del ajuste es parte del problema. No se trata solo de niveles altos, sino de un cambio abrupto que altera expectativas, encarece costos y tensiona las condiciones financieras.
Ese proceso ya se refleja en los mercados. “Las condiciones financieras globales se han estrechado en las últimas semanas”, advirtió el comunicado, describiendo un escenario de tasas al alza, bolsas a la baja y monedas depreciándose frente al dólar.
Chile replica ese movimiento. “El mercado financiero local ha replicado las tendencias globales”, indicó el Banco Central, aludiendo a la caída del índice IPSA de la Bolsa de Santiago, la depreciación del peso y el aumento de las tasas de interés.
La señal es directa. El shock externo no es un riesgo potencial, sino un fenómeno en curso que ya impacta variables clave de la economía local.

Inflación: el impacto ya está incorporado
El Banco Central anticipa un efecto relevante sobre los precios. “Estas alzas se transmitirán a los precios locales y elevarán de forma importante la inflación”, afirmó el Consejo.
La proyección es concreta. La inflación “se ubicaría en torno a 4% anual en el segundo trimestre”, alejándose temporalmente de la meta, en un escenario dominado por el encarecimiento de los combustibles y la depreciación cambiaria.
El fenómeno es global. “Las expectativas de inflación de corto plazo, al igual que en el resto del mundo, han aumentado en forma relevante”, agregó la autoridad, subrayando que el ajuste no es aislado.
Aun así, el Banco Central mantuvo su escenario base. Señaló que, en la medida en que el shock no se amplifique y la demanda interna se modere, sus efectos deberían diluirse con el tiempo.
Más incertidumbre y decisiones abiertas
El cambio más profundo está en el tono de la política monetaria. “El escenario macroeconómico está sujeto a un grado de incertidumbre mayor al habitual”, advirtió el Consejo.
Ese diagnóstico redefine la conducción futura. La autoridad enfatizó que “será necesaria la constante evaluación de los escenarios alternativos”, en un entorno donde la evolución externa puede alterar rápidamente las proyecciones.
La conclusión es explícita. “La evolución futura de la TPM irá evaluándose Reunión a Reunión”, señaló el BC, dejando abierta la trayectoria de la tasa frente a un escenario que pierde previsibilidad.
El mensaje final fue claro. La mantención de la tasa es solo el punto de partida. El foco del Banco Central se desplaza hacia un shock externo que, impulsado por la guerra y el petróleo, presiona la inflación y condiciona el margen de acción hacia adelante.





