Tras más de una década de gestiones, EnorChile consiguió que el SEA acogiera a trámite la iniciativa que permitirá comprar y vender energía entre ambos países.
Una línea de casi 22 kilómetros y una subestación conversora conforman la apuesta. La compañía prevé comenzar las obras en enero de 2028.
El calendario apunta a la puesta en servicio en agosto de 2030, aunque la conexión también requiere construir el tramo peruano hasta Tacna.

Carlos Cardoen y su hijo Andrés llevan más de una década tras un negocio que cruza la frontera: conectar eléctricamente Chile y Perú. Ahora, EnorChile Transmisión, filial del grupo, avanza con una inversión prevista de US$30 millones para construir las instalaciones del lado chileno.
La iniciativa pasó su primera puerta ambiental ayer, 20 de octubre, cuando el Servicio de Evaluación Ambiental la acogió a trámite. La apuesta es tender una línea desde la subestación Parinacota, en Arica, hasta la frontera y unirla con otro tramo que deberá construirse en Perú para llegar a Los Héroes, en Tacna. Así, ambos países podrán comprar y vender electricidad a través del enlace.
Una ambición de más de una década
La idea viene de lejos. En 2016, Andrés Cardoen ya explicaba que EnorChile llevaba cinco años trabajando en una conexión entre Tacna y Arica, cuyo atractivo era traer electricidad peruana a precios más competitivos para abastecer a empresas en Chile.
Entonces, el diseño contemplaba una capacidad de 100 MW y una inversión de entre US$80 millones y US$100 millones, con la subestación conversora al otro lado de la frontera. La propuesta actual sitúa esa instalación en Arica. Los US$30 millones declarados ahora corresponden solo a las obras en Chile, por lo que no son directamente comparables con el presupuesto anunciado en 2016 para la conexión binacional.

Con los años, la iniciativa avanzó desde los estudios hacia los permisos. En mayo de 2023, EnorChile Transmisión solicitó la concesión eléctrica definitiva para el tramo chileno y, en enero de 2024, la SEC admitió esa solicitud a trámite.
Dos redes, distintas frecuencias
Para unir ambas redes no basta con tender los cables, porque Chile y Perú operan con frecuencias eléctricas distintas: 50 y 60 Hz, respectivamente. La subestación conversora permitirá salvar esa diferencia, con una capacidad máxima de transferencia de 250 MVA, medida que expresa cuánta potencia puede manejar la instalación.
A lo largo del recorrido se levantarán 69 torres, mientras que unos 2,2 kilómetros de cables irán bajo tierra. La subestación ocupará cerca de 3,3 hectáreas y funcionará mediante control remoto.
La compañía prevé comenzar la construcción en enero de 2028, con un plazo estimado de 30 meses, y poner las instalaciones en servicio en agosto de 2030. Ese calendario es todavía una proyección: el proyecto debe superar la evaluación ambiental y obtener los permisos necesarios para ejecutarse.
El padre y el hijo
Detrás de EnorChile está el grupo que Carlos Cardoen Cornejo fundó en 1977 y que hoy preside, mientras Andrés Cardoen Aylwin ocupa la dirección ejecutiva. La energía forma parte de una cartera que también abarca negocios vinculados a la minería, la agroindustria y el turismo.
El fundador alcanzó notoriedad internacional en los años ochenta con la fabricación de armas, especialmente bombas de racimo que vendió a Irak durante la guerra con Irán. Con los años, su apellido también quedó ligado a Viña Santa Cruz, el Hotel Santa Cruz y el Casino Colchagua.
Hoy, más alejado de la gestión cotidiana del grupo, Carlos Cardoen concentra su atención en sus museos y negocios turísticos en Colchagua. A esos intereses se suma su nuevo proyecto de hotel y museo en Chiloé.





