El banco denuncia pagos duplicados por siete compras de camionetas Chevrolet y calcula un perjuicio superior a los $378 millones.
La acción judicial describe cómo distintas facturas por las mismas ventas habrían permitido a la empresa obtener dinero de varios factoring.
En paralelo, la inmobiliaria familiar busca vender propiedades para reducir su endeudamiento, mientras General Motors terminó su relación comercial con Melhuish después de 13 años.

Una compra de siete camionetas Chevrolet terminó, según Banco de Crédito e Inversiones (BCI), con catorce facturas pagadas y un perjuicio de $378,6 millones. El banco acusa a Automotora Melhuish de haber obtenido financiamiento dos veces por las mismas ventas y se querelló por estafa contra la empresa y su representante, Fernando Melhuish Zanca.
La acción penal se suma a las dificultades del grupo familiar, que busca vender propiedades para reducir sus deudas. En paralelo, su negocio automotriz dejó de ser concesionario autorizado Chevrolet en julio, después de 13 años de relación con General Motors, y su página web no está disponible.
El 4° Juzgado de Garantía de Santiago admitió a trámite la querella el vienes pasado y remitió los antecedentes al Ministerio Público.

Dos camionetas, cuatro facturas
La relación comercial entre BCI y Melhuish comenzó en 2022. Los clientes elegían los vehículos en la automotora y el banco los compraba para entregárselos mediante leasing.
Una adquisición para Servicios Termocontrol muestra cómo se habrían ejecutado los cobros duplicados a BCI. El 24 de marzo pasado, Melhuish emitió dos facturas por camionetas Chevrolet Colorado, cada una por $40,8 millones, y las cedió al factoring Eurocapital.
Mediante ese procedimiento, la automotora podía recibir anticipadamente el dinero de la venta, con un descuento, mientras Eurocapital adquiría el derecho a cobrarle al banco. Sin embargo, según BCI, dos días después Melhuish emitió otras dos facturas por las mismas camionetas y montos, y las cedió a VNT Factoring.
El banco afirma que el 4 de junio pagó los cuatro documentos. Así, por una compra de $81,6 millones desembolsó $163,2 millones. Los pagos adicionales de ese episodio representan parte del perjuicio que ahora denuncia la entidad financiera.
Siete operaciones cuestionadas
Además de las dos Colorado, la querella incluye cinco camionetas Chevrolet Silverado adquiridas para otras cuatro empresas. Las facturas descritas en el escrito fueron emitidas entre octubre de 2025 y marzo de este año.
En esas operaciones aparecen Eurocapital, Orsan, Finameris, VNT Factoring y Factoring Security como receptoras de los documentos. BCI identifica como perjuicio los pagos por las siete facturas cuestionadas entregadas por la automotora a VNT, por casi $144 millones, y a Security, por casi $235 millones.
La acusación apunta a que Melhuish obtuvo financiamiento de distintos factoring por las mismas ventas y generó dos cobros al banco por cada compra.
Para BCI, la reiteración del mecanismo descarta un error puntual. El banco sostiene que los documentos cuestionados no correspondían a nuevas camionetas ni a otras adquisiciones que justificaran los pagos.

Las conversaciones que no resolvieron el conflicto
Cuando el banco detectó las irregularidades, conversó con representantes de la automotora para aclarar lo ocurrido y buscar una solución. Según la querella, primero trató el problema con el gerente de finanzas, Marcelo San Martín, quien terminó renunciando a la automotora a inicios de junio.
Después, Fernando Melhuish asumió las conversaciones. El banco afirma que la empresa atribuyó lo sucedido a un “desorden administrativo”, pero no entregó una explicación formal que justificara la duplicidad de cobros. También sostiene que las soluciones comprometidas no se concretaron.
Además del delito de estafa, BCI denunció falsificación y uso malicioso de documentos mercantiles, acusando de ests ilícitos a Melhuish, su automotora y a quienes resulten responsables.
El banco pide reconstruir el recorrido de las facturas y determinar el destino del dinero obtenido. Para ello solicitó una revisión contable y declaraciones de Fernando Melhuish, del exgerente de finanzas y del jefe de facturación, Patricio Robles.
Propiedades en venta para reducir deudas
La búsqueda de una salida financiera también involucra a Inmobiliaria Melhuish, que el 7 de septiembre solicitó su reorganización ante el 2° Juzgado Civil de Santiago. La sociedad administra propiedades que arrienda a las empresas del grupo y ha utilizado esos inmuebles como garantía de sus créditos.
En su presentación, la inmobiliaria explicó que durante el segundo semestre de 2025 la administración del grupo decidió vender propiedades que no consideraba indispensables para mantener sus negocios. El objetivo era conseguir liquidez y reducir el endeudamiento.
La empresa busca ordenar ese proceso con sus acreedores, aunque el tribunal todavía debe resolver si autoriza el inicio de la reorganización.
Mientras la inmobiliaria intenta sobrevivir a sus pasivos, la querella de BCI abre otra pregunta para los Melhuish: dónde terminó el dinero que, según el banco, la automotora obtuvo al clonar sus facturas y vendérselas a los factoring.





