Cambiar una estufa a leña por aire acondicionado puede salir gratis. El costo lo asumen las empresas que deben compensar sus emisiones al medioambiente.
La empresa de bodegas pagó millones a Emisolve para reemplazar calefactores. Ahora denuncia que su informe presentó montajes e irregularidades.
La empresa sostiene que deberá destinar nuevos recursos para cumplir la obligación ambiental que encargó a Emisolve.

La oferta es simple: entregas tu estufa a leña y recibes un aire acondicionado instalado gratis. Pero detrás hay empresas que financian ese recambio para cumplir con sus obligaciones ambientales. Bodegas San Francisco pagó millones a Emisolve por ese servicio y ahora se querelló por estafa: acusa que el informe contenía montajes y otras irregularidades.
La compañía contrató el reemplazo de 78 calefactores de terceras personas del Gran Santiago para así compensar las emisiones de su Centro Logístico Lo Aguirre, en Pudahuel.
Para ese proyecto pagó casi $96 millones. Aunque el proveedor entregó un informe que daba por terminado el trabajo, las posteriores observaciones de la autoridad ambiental llevaron a revisar los respaldos. Según la querella, Bodegas San Francisco encontró deficiencias en 76 de los 78 recambios.
La denuncia describe posibles montajes de estufas y artefactos sin señales de uso. Esos antecedentes pusieron en duda que el programa hubiera eliminado las fuentes de contaminación que el informe daba por retiradas.
La acción se dirige contra Jair Jamet Heredia, quien ofreció y gestionó el servicio a través de la consultora ambiental Emisolve, y contra quienes resulten responsables. El 7° Juzgado de Garantía de Santiago admitió la querella a tramitación el miércoles y ordenó remitirla a la Fiscalía.
Detrás del recambio gratuito
Para cumplir el compromiso ambiental de Bodegas San Francisco había que retirar estufas a leña que efectivamente se utilizaran en viviendas y sustituirlas por equipos eléctricos. Emisolve debía buscar a los beneficiarios, verificar los calefactores, instalar los reemplazos y documentar la eliminación de los artefactos antiguos.
Según la querella, Jamet presentó a Emisolve como un proveedor especializado y afirmó que había participado en más de mil recambios. La contratación se concretó en octubre del año pasado.
La consultora cuestionada también aparece en otros antecedentes públicos. Registros de la Ley del Lobby muestran que presentó su propuesta ante las municipalidades de Lampa y Buin en 2025 para buscar apoyo en la difusión del beneficio.
A su vez, la cuenta municipal de San Pedro de Melipilla también promueve su campaña “Estufa por Aire”, que ofrece retirar el calefactor e instalar un aire acondicionado sin costo de adquisición ni de instalación básica.
En diciembre, Emisolve entregó a Bodegas San Francisco un informe que afirmaba haber completado los 78 reemplazos en Lampa, Colina, Til Til y Padre Hurtado. El documento señalaba, además, que los calefactores retirados habían sido procesados en Aceros AZA. La compañía presentó esos antecedentes ante la Seremi del Medio Ambiente en enero de 2026.

Las fotografías que abrieron las dudas
Las primeras observaciones llegaron en julio. Según la querella, la Seremi del Medio Ambiente de la Región Metropolitana examinó cinco recambios en detalle y encontró anomalías que impedían acreditarlos en las condiciones exigidas.
En uno de los casos, las fotografías mostraban ductos sobrepuestos que no atravesaban completamente la muralla, piezas sin evidencia de uso y cinta adhesiva. De acuerdo con el escrito, la autoridad calificó esa instalación como un montaje incompatible con una estufa que hubiera funcionado realmente en la vivienda.
Otro caso correspondía a una barbería, pese a que el programa contemplaba reemplazos domiciliarios. Los restantes incluían imágenes incompletas, cinta adhesiva dentro de los ductos y partes de los artefactos sin señales de uso.

La Seremi advirtió, según la denuncia, que los problemas se repetían en los respaldos. Bodegas San Francisco revisó entonces todo el programa y asegura que detectó deficiencias en 76 recambios, dice la querella.
Para la empresa de bodegas, esos hallazgos cuestionaban el cumplimiento del proyecto. Sostiene que pagó confiando en el informe y que los antecedentes entregados no reflejaban la realidad de los trabajos.
Un servicio pagado pero pendiente
Bodegas San Francisco relata que pidió explicaciones y una solución. Según la querella, Jamet manifestó inicialmente su disposición a corregir los problemas y los atribuyó a una empresa externa que habría ejecutado los recambios. El escrito agrega que afirmó que ese proveedor los había estafado antes en otros proyectos.
La compañía cuestiona esa explicación porque Emisolve había asumido la verificación de las instalaciones y presentó el trabajo como terminado, sin advertir dificultades con el ejecutor externo.
Afirma que sus posteriores intentos de contacto quedaron sin respuesta, incluida una solicitud formal de regularización enviada en agosto.
Con el 90% del servicio pagado, Bodegas San Francisco sostiene que deberá financiar nuevas revisiones, correcciones y, eventualmente, repetir parte de los recambios. La obligación ambiental que buscaba cumplir con esa contratación sigue, según la compañía, pendiente.





