Las principales bolsas asiáticas cerraron con alzas tras la fuerte liquidación registrada el día anterior en los mercados globales.
El índice surcoreano Kospi encabezó la recuperación regional con un avance cercano a 10%.
Japón, China y Australia también terminaron en terreno positivo, aunque con ganancias más moderadas.

Las bolsas de Asia cerraron la sesión del jueves con un amplio rebote, recuperando parte de las pérdidas registradas en la jornada anterior en medio de la volatilidad provocada por las tensiones geopolíticas y el salto del precio del petróleo.
El mayor movimiento se observó en Corea del Sur, donde el índice KOSPI terminó la jornada en 5.583,9 puntos, con un alza de 9,63%, equivalente a 490,36 puntos.
En Japón, el Nikkei 225 cerró en 55.278,06 puntos, con un avance de 1,9%, tras sumar 1.032,52 puntos durante la sesión.
Alzas moderadas en China y Hong Kong
En China continental, el Shanghai Composite terminó en 4.108,57 puntos, con una subida de 0,64%, mientras el Shenzhen Component Index avanzó 1,23%.
En Hong Kong, el Hang Seng Index cerró en 25.321,34 puntos, con una ganancia de 0,28%.
Otros mercados de Asia-Pacífico
En Oceanía, el índice S&P/ASX 200 de Australia avanzó 0,44%, hasta 8.940,3 puntos.
El índice STI de Singapur subió 0,7%, mientras el mercado de Taiwán registró uno de los mayores avances de la región con una ganancia de 2,57%.
Contexto económico en China
Durante la jornada, China también anunció que fijó su meta de crecimiento económico para 2026 en un rango de 4,5% a 5%, el objetivo más bajo en décadas para la segunda mayor economía del mundo.
El anuncio se produjo en el marco de las reuniones anuales del parlamento chino, conocidas como las “Dos Sesiones”, donde el gobierno define sus principales lineamientos económicos y fiscales.
Las autoridades también mantuvieron su objetivo de déficit fiscal cercano al 4% del PIB y anticiparon nuevas emisiones de bonos especiales de largo plazo para apoyar el crecimiento económico y estimular la demanda interna.
El rebote registrado en Asia sugiere un intento de estabilización de los mercados internacionales después de varios días de volatilidad asociados al conflicto en Medio Oriente y a la incertidumbre sobre los precios de la energía.
El comportamiento de los mercados asiáticos suele servir como referencia temprana para los inversionistas sobre el tono que podrían mostrar posteriormente las bolsas europeas y Wall Street.





