La sociedad Inversiones y Asesorías San Felipe pidió invalidar la reorganización de Núcleo Salud y sostuvo ante la justicia que el proceso constituiría un «fraude a la ley» utilizado para impedir el cobro de una deuda superior a $1.456 millones.
La ofensiva judicial abre un nuevo capítulo en el conflicto que enfrenta al empresario con ejecutivos vinculados a Megacentro y EBCO.

Inversiones y Asesorías San Felipe, sociedad ligada al empresario Felipe Guzmán, solicitó al 4° Juzgado Civil de San Miguel dejar sin efecto la reorganización de Núcleo Salud, argumentando que el proceso concursal fue utilizado para impedir el cobro de una deuda superior a $1.456 millones.
La sociedad pidió revocar íntegramente la resolución que dio inicio a la reorganización de Núcleo Salud y rechazar la solicitud presentada por la compañía. A juicio de San Felipe, la empresa no enfrenta una situación real de insolvencia y habría recurrido al mecanismo concursal para frenar una demanda ejecutiva iniciada por el cobro de la acreencia.
San Felipe controla el 11,81% de Núcleo Salud y mantiene una disputa judicial con la compañía por una deuda superior a $1.456 millones. La ofensiva busca dejar sin efecto la reorganización de Núcleo Salud aprobada por la justicia el pasado 29 de mayo.
Núcleo Salud desarrolla y administra centros de salud y es controlada por el grupo EBCO, que posee el 67,09% de la propiedad. La compañía opera la Clínica Pedro Aguirre Cerda, emplazada en el proyecto Núcleo Ochagavía, además de centros médicos y dentales en Puente Alto y Valparaíso.
Acusan uso indebido de la reorganización
En su recurso, San Felipe sostiene que la propia documentación presentada por Núcleo Salud demuestra que la compañía mantiene ingresos positivos y que continúa cumpliendo sus obligaciones laborales, previsionales, tributarias y con proveedores.
La sociedad afirma que la principal contingencia financiera de Núcleo Salud corresponde precisamente a la deuda que mantiene con ella.
«Es claro que el procedimiento de reorganización no es un escudo para quien simplemente no quiere pagar. Por el contrario, es una solución para quien genuinamente no puede hacerlo», señala la presentación judicial.
En esa línea, San Felipe sostuvo que Núcleo Salud habría «instrumentalizado» el procedimiento concursal para impedir el avance del juicio ejecutivo iniciado por la sociedad ligada a Guzmán. A juicio de la compañía, la reorganización no respondería a una insolvencia efectiva, sino a una estrategia destinada a evitar el pago de la deuda y alterar la composición de los acreedores con derecho a participar en el proceso.

La batalla por el control de los acreedores
Uno de los aspectos centrales del recurso apunta a la composición de los acreedores que participarán en el proceso concursal.
Según el escrito, EBCO controla el 67,09% de Núcleo Salud, mientras que Asesorías e Inversiones Río Bueno posee el 12,63% de la propiedad y San Felipe el 11,81%.
San Felipe cuestionó que Río Bueno sea considerada como acreedor no relacionado dentro del proceso.
La sociedad sostuvo que Río Bueno está vinculada a Louis Phillipe Lehuedé, quien además habría participado en directorios de la compañía. También cuestionó la participación de Rentas Santa María y afirmó que ambas entidades podrían llegar a controlar más del 80% del pasivo con derecho a participar en la junta de acreedores.
La presentación sostiene además que algunas operaciones vinculadas a acreedores incorporados al procedimiento podrían constituir «contratos simulados», acusación que forma parte de los argumentos utilizados por San Felipe para solicitar que se deje sin efecto la reorganización de Núcleo Salud. Según el recurso, estos antecedentes configurarían un eventual «fraude a la ley».
Núcleo Salud defiende reorganización
En su solicitud de reorganización, Núcleo Salud sostuvo que la demanda ejecutiva presentada por San Felipe por una deuda superior a $1.456 millones generó una situación de inminente insolvencia para la compañía.
La empresa afirmó que no cuenta con la caja suficiente para enfrentar el pago inmediato de esa obligación y advirtió que el avance de la ejecución podría comprometer su continuidad operacional, afectando además a trabajadores, proveedores y otros acreedores.
Los antecedentes financieros acompañados al proceso muestran que al 31 de marzo de 2026 la compañía registraba activos por $11.216 millones y pasivos por $26.281 millones, con un patrimonio negativo superior a $15.000 millones. En el mismo período reportó apenas $15,9 millones en efectivo y equivalentes de efectivo.
La documentación presentada al tribunal también muestra una extensa red de médicos, proveedores y empresas del sector salud vinculadas a sus operaciones, además de equipamiento clínico especializado utilizado en sus centros médicos.
La reorganización de Núcleo Salud fue admitida por el 4° Juzgado Civil de San Miguel el 29 de mayo y actualmente se encuentra en la etapa de determinación y verificación de créditos.
Guzmán busca invalidar la reorganización
La controversia se enmarca en una disputa societaria que desde hace meses enfrenta a Guzmán con ejecutivos vinculados a Megacentro y EBCO.
Ahora el conflicto se trasladó al proceso de reorganización de Núcleo Salud. En su presentación, San Felipe acusó que la compañía habría utilizado el mecanismo concursal para evitar el pago de la deuda que mantiene con la sociedad y sostuvo que el procedimiento constituye una «instrumentalización» de la Ley de Insolvencia.
Sobre esa base, pidió al tribunal dejar sin efecto íntegramente la reorganización de Núcleo Salud, argumentando que existirían antecedentes de «contratos simulados», un eventual «fraude a la ley» y una estructura de acreedores que podría alterar el resultado de las votaciones dentro del proceso concursal.
La sociedad incluso se reservó el ejercicio de futuras acciones legales respecto de los hechos denunciados.





