Indisa aceptó una oferta cercana a $18.700 millones por su participación del 50% en la cadena de laboratorios.
La red reúne más de 60 sucursales entre Arica y Castro, emplea a más de 600 personas y figura entre las mayores del país.
El anuncio llega tras las advertencias de la FNE sobre posibles subsidios cruzados y su recomendación de aplicar giro único o separación contable a las mutualidades.

La Asociación Chilena de Seguridad (ACHS) acordó pagar cerca de $18.700 millones —casi US$20 millones— por el 50% de Bionet en manos de Indisa. Si la compra se concreta, quedará como única dueña de una de las mayores redes de laboratorios del país, justo cuando su incursión en la salud privada enfrenta cuestionamientos ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC).
Instituto de Diagnóstico informó este miércoles que aceptó la propuesta por sus 300 acciones en la compañía. El precio será pagado al contado una vez completado el traspaso y dejaría al grupo una utilidad extraordinaria cercana a $7.800 millones, cifra superior a todo lo ganado por Indisa en 2024.
La ACHS ya posee la otra mitad, por lo que la oferta valora el conjunto de Bionet en unos $37.400 millones. El movimiento se conoció poco más de dos meses después de que la causa sobre la participación de las mutualidades en negocios ajenos al seguro laboral obligatorio quedara en acuerdo ante el TDLC.
El Tribunal cerró esa etapa el 23 de junio y encargó al ministro Ignacio Parot la redacción de la resolución. Su contenido todavía no se conoce.
Una red con presencia nacional
Bionet funciona desde 2001 y cuenta con más de 60 sucursales entre Arica y Castro. Emplea a más de 600 personas y ofrece exámenes para pacientes de Fonasa e isapres, atención domiciliaria, análisis de alta complejidad y servicios de salud ocupacional para empresas.
Los últimos estados financieros de Indisa muestran que la cadena obtuvo ingresos por $38.251 millones y ganancias por $2.513 millones durante 2025. La participación puesta en venta estaba contabilizada en $6.484 millones, muy por debajo del precio ofrecido.
La compra no representa la entrada de la ACHS a una actividad nueva. La asociación e Indisa comparten la propiedad en partes iguales desde 2012. El cambio consiste en terminar con esa administración conjunta y dejar la empresa bajo el mando de un solo accionista.
Ese avance coincide con el debate abierto ante el TDLC. Durante la audiencia pública de mayo, la Fiscalía Nacional Económica (FNE) sostuvo que los recursos obtenidos mediante cotizaciones obligatorias no se destinan exclusivamente a las prestaciones contempladas en la Ley 16.744. También advirtió que los excedentes pueden favorecer subsidios cruzados hacia actividades abiertas a la competencia.
Para reducir ese riesgo, la FNE recomendó revisar periódicamente las tasas, aumentar el control sobre las filiales y establecer giro único o una separación contable estricta. La Fiscalía descartó que la ACHS mantenga por ahora una posición dominante en la atención no laboral, pero identificó deficiencias en la regulación y fiscalización del sistema.
El proceso también remeció al conjunto de las mutualidades que administran el seguro de accidentes laborales, porque cualquier cambio aplicado a la ACHS o a sus tasas de cotización podría extenderse al resto de la industria.

La defensa y los pasos pendientes
La ACHS niega que utilice fondos del seguro obligatorio para financiar prestaciones comerciales. Su presidente, Lorenzo Gazmuri, aseguró en julio que las clínicas relacionadas se autofinancian, mantienen resultados independientes, pagan dividendos y cobran precios de mercado en sus operaciones con la asociación.
El dirigente también manifestó la intención de convertir a la entidad en un actor relevante tanto en la atención laboral como en la medicina común, bajo las normas sanitarias, de seguridad social y libre competencia.
En ese contexto, la compra de Bionet deberá ser revisada por la propia FNE y autorizada por la Superintendencia de Seguridad Social. Ese examen será independiente de la consulta pendiente ante el TDLC, pero coincidirá con la discusión sobre el crecimiento de las mutualidades fuera de su actividad tradicional.
Indisa tampoco romperá su relación con la cadena. El entendimiento contempla negociar un contrato para que Bionet continúe prestándole a la clínica servicios de laboratorio después del traspaso.
El acuerdo todavía no cierra la operación. Indisa y la ACHS deberán firmar el contrato definitivo y obtener las autorizaciones correspondientes antes de concretar la transferencia de acciones.





