La aplicación ha multiplicado en las últimas semanas sus avisos para instalar su canal de compras de alimentos y productos para el hogar como una alternativa a las cadenas tradicionales.
El caso aparece mientras Delivery Hero avanza en su adquisición por Uber y el negocio chileno se prepara para quedar en manos del fondo estadounidense S BotsW Partners.
La querella describe una cadena de facturas duplicadas, cedidas rápidamente a un factoring, que durante meses atravesaron los controles internos de la compañía.

PedidosYa promete por estos días en televisión que, si las frutas, verduras o paltas de su supermercado online no llegan con la calidad esperada, “te devolvemos la plata”. Al mismo tiempo, la compañía acudió a tribunales porque asegura que uno de sus proveedores de vegetales emitió facturas duplicadas por $265 millones y alcanzó a cobrarle más de $122 millones por productos que nunca recibió.
La historia comenzó con El Rincón del Huerto SpA, una firma contratada a fines de 2025 para abastecer los locales desde los cuales se preparan las compras de PedidosYa Market.
La sociedad fue fundada en febrero de 2024 por Constanza Abujatum, quien se presenta en LinkedIn como fundadora y gerenta del canal minorista de San Huerto. Su tienda ofrece frutas, verduras, huevos, pescados y otros productos frescos, con reparto en una veintena de comunas de Santiago.
En su página, la empresa cuenta que durante años se llamó Del Huerto y que creció gracias a las familias que “confiaron en nosotros semana a semana”. Luego adoptó el nombre San Huerto, pero asegura haber conservado una historia construida con “cariño, trabajo honesto y amor por los productos frescos”.
La versión que Delivery Hero llevó ante la justicia es bastante distinta.

Una cuenta que dejó de cuadrar
La relación comercial comenzó el 30 de diciembre de 2025. El procedimiento era sencillo: PedidosYa enviaba una orden de compra con los productos, cantidades y precios; El Rincón del Huerto realizaba la entrega y luego emitía la factura.
Durante los meses siguientes, Delivery Hero generó 77 órdenes por $87 millones. El problema apareció cuando su equipo financiero revisó las cuentas y descubrió que el proveedor había facturado cerca de $353 millones.
La querella sostiene que $265 millones correspondían a documentos duplicados. Algunas facturas repetían operaciones que ya habían sido cobradas y otras utilizaban órdenes de compra antiguas para aparentar nuevos despachos.
El circuito no terminaba ahí. Según la compañía, El Rincón del Huerto cedía las facturas a Factoriza S.A. el mismo día en que las emitía o, a más tardar, dentro de las 48 horas siguientes. El proveedor recibía anticipadamente el dinero y el factoring pasaba a cobrarle a Delivery Hero.
La multinacional alcanzó a transferir cerca de $165 millones. De esa suma, $42 millones correspondían a compras correctamente realizadas y más de $122 millones a facturas que, según acusa, no tenían detrás una nueva entrega de mercadería.
“No correspondían a prestaciones reales”, afirma la querella. La empresa describe una conducta “reiterada y sistemática” que habría usado operaciones verdaderas para darles apariencia legítima a nuevos cobros.
Entre los documentos cuestionados aparecen cifras que se repiten una y otra vez. Solo el 3 de julio, El Rincón del Huerto emitió tres facturas distintas por más de $11 millones cada una, todas asociadas a una misma operación anterior.

Las alarmas llegaron tarde
La primera señal apareció en junio, cuando Delivery Hero encontró notas de crédito emitidas después de que algunas facturas ya habían sido entregadas a Factoriza. Como el dinero había sido adelantado por el factoring, los documentos no podían corregirse normalmente.
La compañía inició entonces una revisión completa de sus registros. Al reconstruir las operaciones encontró 37 facturas cuestionadas y un volumen de cobros muy superior a las compras que había autorizado.
Los responsables financieros se reunieron y comunicaron en varias oportunidades con Constanza Abujatum. Según la querella, la empresaria reconoció algunos montos pendientes y manifestó que los pagaría, pero el dinero no fue restituido.
El problema siguió creciendo. Las facturas ya estaban en poder de Factoriza y Delivery Hero terminó incorporada en DICOM por obligaciones que ahora desconoce.
El episodio también dejó al descubierto la fragilidad de sus controles. La facturación cuadruplicó las compras autorizadas y, pese a ello, una parte importante atravesó las plataformas de recepción, validación y pago sin encender las alarmas durante varios meses.
La querella fue declarada admisible la semana pasada por el 4° Juzgado de Garantía de Santiago y remitida al Ministerio Público para su investigación.

Un negocio camino a cambiar de dueño
El conflicto aparece en un momento especialmente sensible para PedidosYa. En julio, Uber acordó lanzar una oferta por Delivery Hero que valoró a la compañía en 13.000 millones de euros.
Pero el negocio chileno no quedará dentro del grupo resultante. En paralelo, Delivery Hero pactó entregar sus operaciones en 14 mercados al fondo estadounidense SSW Partners por cerca de 1.400 millones de euros. El paquete incluye PedidosYa Chile y Ecuador.
El traspaso depende de que se concrete la operación global, cuyo cierre está previsto para el segundo semestre de 2027. Hasta entonces, las compañías seguirán funcionando de manera independiente.
Así, mientras PedidosYa repite en televisión su promesa de devolver el dinero cuando las frutas, verduras o paltas no cumplen las expectativas, intenta conquistar una porción mayor del negocio supermercadista chileno y se prepara para recibir un nuevo controlador, también deberá enfrentar las consecuencias de una operación que pasó durante meses frente a sus sistemas internos sin despertar sospechas.





