La consultora especializada Enverus elevó su proyección para el crudo y advierte una brecha persistente entre producción y consumo a nivel global.
La industria petrolera muestra una respuesta más lenta, incluso con precios altos, por restricciones estructurales del sector.
El escenario tensiona a Chile, en medio de alzas en combustibles, presión inflacionaria y menor margen fiscal.

La industria del petróleo proyecta precios sobre US$100 hasta 2027 por su déficit estructural, de acuerdo con un informe de la consultora estadounidense Enverus, especializada en análisis del mercado energético. La firma elevó su estimación para el crudo tipo Brent (que emplea Chile) a un promedio cercano a US$95 por barril en lo que resta de 2026 y a niveles en torno a US$100 durante 2027.
La advertencia no responde a un evento puntual. Según Enverus, el mercado petrolero enfrenta una brecha persistente entre producción y consumo que ya está reduciendo los inventarios globales.
Este ajuste ocurre en un contexto de restricciones en rutas marítimas clave producto del conflicto en Medio Oriente y una industria que no logra aumentar su oferta con la rapidez observada en ciclos anteriores.
Inventarios en descenso y presión en el suministro
El informe identifica la caída de reservas como el principal factor detrás del escenario de precios altos. La oferta disponible no alcanza para compensar la demanda global.
“El mundo tiene un problema de suministro de petróleo que está agotando las reservas”, afirmó el director de investigación de Enverus, Al Salazar.
Además, la consultora estima que cada mes de restricciones en rutas marítimas relevantes como el Golfo Pérsico puede mover el precio entre US$10 y US$15 por barril.
En paralelo, proyecta que las reservas globales podrían disminuir en torno a 1.000 millones de barriles acumulados hacia 2027, con un impacto relevante en las economías asiáticas.

La industria responde con rezago
Uno de los puntos centrales del informe es la menor capacidad de reacción de la industria petrolera. A diferencia de ciclos anteriores, el alza de precios no se traduce en un aumento inmediato de producción.
En Estados Unidos, principal productor, las compañías mantienen disciplina en el uso de capital y enfrentan desfases entre perforación y producción.
Enverus proyecta un crecimiento de la producción de líquidos de unos 370.000 barriles diarios hacia fines de 2026 y cerca de 580.000 en 2027.
Sin embargo, ese aumento no logrará cerrar la brecha global.
Por otra parte, la consolidación del sector y su foco en buscar retornos limitan una expansión más agresiva.

La demanda se ajusta, pero no alcanza
El informe también incorpora un ajuste en la demanda global. Enverus redujo su proyección de crecimiento para 2026 desde un millón a cerca de 500.000 barriles diarios.
El recorte responde al impacto de precios altos sobre la actividad económica.
Sin embargo, esa desaceleración no logrará equilibrar el mercado, por lo que la presión sobre los precios se mantendrá.
En paralelo, la advertencia de Enverus encuentra eco en la industria. El CEO de United Airlines, Scott Kirby, señaló la semana pasada que el combustible de aviación se ha más que duplicado en las últimas semanas.
En ese contexto, proyectó que el petróleo se mantendría sobre los US$100 por barril hasta 2027.
Una señal que refuerza la expectativa de un escenario prolongado de costos energéticos elevados, con impacto directo en sectores intensivos en consumo de combustible.
El impacto se traslada a Chile
El escenario global encuentra a Chile en una posición sensible. El país ya enfrenta alzas sostenidas en combustibles, con efectos directos en transporte, logística y precios internos.
Además, el contexto de precios altos reduce el margen de maniobra fiscal. Los mecanismos de estabilización enfrentan mayor presión en un entorno de ajuste de las cuentas públicas.
En paralelo, el escenario proyectado por Enverus refuerza un entorno de inflación más persistente.
El informe de Enverus no plantea un ajuste de corto plazo. La combinación de inventarios en descenso, oferta contenida y una demanda que no cae lo suficiente mantiene estrecho el equilibrio del mercado.
Bajo esas condiciones, la consultora mantiene su estimación de Brent en torno a US$95 para 2026 y cerca de US$100 para 2027.





