La canadiense Grafton obtuvo una opción para adquirir Jabalí, una propiedad minera de 22.890 hectáreas que Newmont estudió durante años en la comuna de Lago Verde.
RoadShow ubicó las coordenadas entregadas por Newmont a la autoridad ambiental. Las imágenes satelitales muestran un campamento con vehículos, caminos y explanadas en plena cordillera.
La primera perforación estaba programada para 2025, pero no se hizo. Grafton asegura que el potencial de oro puede ponerse a prueba rápidamente y quiere avanzar con los sondajes.

Detrás del Parque Nacional Queulat, hacia el interior de Aysén, la minera estadounidense Newmont reunió durante años antecedentes para buscar oro. Estudió las rocas, identificó áreas de interés y preparó accesos en una extensa propiedad de la comuna de Lago Verde hasta que encontró el metal precioso.
Ahora, ese proyecto, llamado Jabalí, podría pasar a manos de Grafton Resources, una minera canadiense que quiere continuar la exploración para determinar si ese oro tiene potencial para una explotación comercial .
Ambas compañías firmaron la semana pasada una opción de compra que también incluye a Poseidón, un proyecto de oro, plata y cobre ubicado en la Región de Valparaíso.
Para adquirir el 100% de las dos propiedades, Grafton deberá pagar US$630 mil en efectivo y US$1,91 millones en acciones durante tres años. El precio conjunto suma US$2,54 millones.
Newmont conservaría, además, una participación en lo que ocurra con el proyecto de Aysén. Recibiría US$2,5 millones si se acredita un recurso de al menos un millón de onzas de oro y otros US$3 millones si comienza la producción comercial. También tendría derecho a una regalía del 1% ligada al valor de esa eventual producción.

Oro al otro lado de Queulat
El Parque Nacional Queulat es una de las grandes postales de la Carretera Austral. Protege más de 154 mil hectáreas de bosques, ríos, montañas y glaciares. Su imagen más conocida es el Ventisquero Colgante (verfoto), suspendido entre las cumbres sobre una laguna. El proyecto Jabalí se encuentra detrás de ese paisaje, hacia Lago Verde, a menos de 30 kilómetros de los límites del parque.
El movimiento en torno al proyecto coincide con un buen momento para el turismo regional. Aysén recibió cerca de 230 mil visitantes durante la temporada 2025–2026 y la Carretera Austral despierta creciente interés fuera de Chile. Queulat es uno de los lugares que dan identidad a esa ruta. Al otro lado de sus montañas, la búsqueda de oro plantea una actividad muy distinta para el futuro de este territorio.

Jabalí abarca 22.890 hectáreas distribuidas en 81 concesiones de exploración. Newmont concentró sus estudios en Cerro Aguja y Jabalí Este: levantó mapas, recogió más de mil muestras de roca y realizó mediciones desde tierra y con drones.
Esa información, sumada al tamaño de la propiedad, es lo que Grafton busca incorporar a su cartera de proyectos.
Las imágenes del sector muestran que el trabajo también dejó huellas visibles. Hay un campamento y caminos abiertos entre bosques que cubren las laderas, junto al Río Magdalena y bajo montañas con nieve en sus cumbres.
Los antecedentes presentados por Newmont sitúan el campamento a unos cinco kilómetros de las plataformas donde se planea instalar los equipos de perforación.
El paso que quiere dar Grafton
El presidente ejecutivo de Grafton, Campbell Smyth, calificó la operación como «decisiva» para su compañía. Respecto de Jabalí, afirmó que el potencial de mineralización identificado «puede ponerse a prueba rápidamente» y dijo que espera «avanzar rápidamente en los programas de trabajo de ambos proyectos».
La empresa canadiense informó que Jabalí aún no ha sido perforado. Su interés está en dar el siguiente paso sobre la base de los estudios y accesos preparados por Newmont. Los pagos pactados por un eventual gran recurso y por el inicio de la producción muestran hasta dónde podría llegar el proyecto si esa búsqueda tiene éxito.

Aysén ya conoce las exigencias de una faena aurífera. En El Toqui se ha utilizado cianuro para recuperar oro; Cerro Bayo, en Chile Chico, ha contado con una planta de procesamiento y depósitos de relaves. La extracción minera también requiere caminos, agua y espacio para manejar los materiales que deja el proceso.
En Jabalí todavía se está en otra etapa. Si Grafton encontrara un depósito comercial que quisiera explotar, tendría que presentar un nuevo proyecto y obtener las autorizaciones correspondientes. Allí se definirían el método de extracción, el uso de agua, el tratamiento del mineral y el manejo de los residuos.
Aysén ya conoce la minería de oro y plata. Cerca de Chile Chico, Cerro Bayo produjo ambos metales durante más de quince años; lleva casi cuatro sin extraer mineral, aunque su actual dueña, Andean Silver, trabaja en un eventual reinicio.
Más al norte, cerca de Mañihuales, El Toqui continúa operando: produce principalmente zinc, además de concentrados de oro y plata. Su proceso de recuperación de oro ha utilizado cianuro, un antecedente que vuelve relevante conocer cómo se procesaría el mineral si Jabalí llega a convertirse en mina.





