El programa incluye una noche frente al Beagle, un vuelo hasta isla Rey Jorge y una expedición en crucero por la Antártica.
La familia Pivcevic está detrás de la inversión junto a la naviera de Royal Caribbean, que extiende a tierra su negocio de viajes de lujo.
Con 150 habitaciones entre bosques subantárticos, será el hotel de lujo más austral del mundo.

El viaje a la Antártica podrá comenzar ahora con una noche de lujo frente al canal Beagle. Silversea abrirá el lunes The Cormorant at 55 South, el hotel de 150 habitaciones que desarrolla junto a la familia Pivcevic en Puerto Williams, desde donde los pasajeros de su programa aéreo volarán hasta isla Rey Jorge para embarcar en los cruceros que recorren el continente blanco.
Entre los bosques de isla Navarino y las aguas del Beagle, el nuevo hotel será el primer establecimiento de la naviera en tierra. Su incorporación al programa de expediciones permitirá mantener el estándar de lujo de sus barcos durante la escala en el extremo austral de Chile.

La apertura y los primeros viajes
Silversea anunció el 12 de octubre que faltaba una semana para abrir las puertas del hotel. La fecha coincide con el itinerario de su expedición en el Silver Endeavour: el programa incluye una noche de hotel el domingo 18 en Santiago, un vuelo chárter y otra noche de hotel el lunes 19 en Puerto Williams, antes del vuelo a isla Rey Jorge para embarcar el martes 20.
El tramo aéreo permite evitar la travesía marítima por el paso de Drake y llegar con mayor comodidad a la Antártica.
En paralelo, la Empresa Portuaria Austral contempla la llegada del crucero Silver Endeavour a Puerto Williams el sábado 17, con salida ese mismo día a la Antártica, y del Silver Wind el lunes 19, con zarpe el martes 20. Este último iniciará una expedición de nueve días que cruzará el paso de Drake y terminará en isla Rey Jorge el 29 de octubre. El Silver Endeavour, en cambio, recibirá a los pasajeros del programa aéreo directamente en el continente blanco el día 20, para un recorrido de seis días.

Lujo entre el bosque y el Beagle
Los espacios comunes incluyen el restaurante Latitude 55, el Bar Sur y un salón con chimenea, concebidos para prolongar la experiencia de viaje en tierra. La propuesta gastronómica incorpora ingredientes chilenos, mientras que las habitaciones ofrecen vistas hacia el agua o el bosque, con una decoración que combina tonos de madera y piezas elaboradas por artesanos nacionales.
La estadía también contempla actividades para conocer isla Navarino. Silversea incluye entre sus propuestas caminatas, recorridos en kayak y observación de aves y otras especies, una oferta que busca dar a los pasajeros tiempo para explorar el entorno de Puerto Williams más allá del traslado entre el avión y el hotel.
La apertura se inscribe en la apuesta de Chile por una oferta de turismo antártico más moderna y de mayor valor económico, con Puerto Williams como puerta de entrada. Frente a Ushuaia, Argentina, que concentra una importante operación de cruceros, la propuesta local combina hotelería de lujo, vuelos y expediciones, y busca que una mayor parte del gasto de los viajeros quede en el país.

Los Pivcevic y la construcción en el extremo sur
La apuesta tiene una historia previa en esos mismos terrenos. Los Pivcevic, vinculados a la aerolínea DAP, ya participaban en el lodge Lakutaia, adquirido al Estado en 2000 y que contaba con 24 habitaciones. The Cormorant surge de la ampliación de ese establecimiento: el proyecto incorporó un nuevo edificio para pasajeros y contempló adaptar las antiguas dependencias para alojar al personal.
La asociación se concretó en 2024, cuando Royal Caribbean adquirió el 50% de Turismo y Hoteles Navarino, la sociedad propietaria de Lakutaia. La operación reunió al grupo internacional con los Pivcevic y las familias magallánicas Vásquez y Jordan, que también participaban en el negocio. Andrea Pivcevic ha encabezado el desarrollo hotelero, mientras su hermano Nicolás impulsó los contactos con los operadores de cruceros.
Al comenzar las obras, en octubre de 2024, la inversión anunciada ascendía a US$36 millones, según informó la Delegación Presidencial de Antártica Chilena. El negocio conecta la experiencia aérea del grupo DAP con los pasajeros de Silversea y una infraestructura hotelera capaz de recibir a 300 personas.
Construir en isla Navarino exigió combinar las faenas en terreno con la fabricación de habitaciones en Argentina. Tecsa, filial de SalfaCorp, asumió la construcción, mientras Ecolodge produjo los módulos en Mendoza para su posterior traslado y montaje en Puerto Williams. La logística incluyó recorridos terrestres y marítimos para llevar las habitaciones prefabricadas hasta el extremo austral de Chile.





