Empresario presentó una querella criminal luego de detectar tarjetas de crédito, que asegura, nunca solicitó.
Tambien identificó una cuenta corriente abierta digitalmente a su nombre.
Juzgado de garantía de Santiago declaró admisible la acción y remitió los antecedentes al Ministerio Público para la investigación.

Eliodoro Matte Capdevila, parte del grupo controlador de Empresas CMPC, Bicecorp y Colbún, denunció haber sido víctima de una presunta suplantación de identidad. Según la querella, terceros abrieron productos financieros y una cuenta corriente utilizando sus datos personales.
El 4° Juzgado de Garantía de Santiago declaró admisible la querella y ordenó remitir los antecedentes al Ministerio Público para iniciar la investigación.
Según la acción judicial, el empresario detectó a mediados de este mes dos morosidades en su informe comercial. Ambas estaban asociadas a tarjetas ABC Visa y Matic Kard, productos que asegura nunca solicitó.
Ese mismo día, además, fue notificado de una investigación penal. En ella aparecía como titular de una cuenta corriente del Banco Santander que, afirma, tampoco abrió.
Una cuenta que nunca abrió
La querella sostiene que, tras conocer la existencia de esa cuenta, representantes de Eliodoro Matte Capdevila se reunieron con ejecutivos de Banco Santander en las oficinas de la entidad, en Isidora Goyenechea, Las Condes.
En esa instancia solicitaron todos los antecedentes sobre la apertura de la cuenta y sus movimientos.
Según el abogado Eduardo Belmar, el banco confirmó preliminarmente que la cuenta corriente se abrió por canales digitales. Además, indicó que permanecía vigente y registraba diversos depósitos y movimientos.
«Mi representado jamás solicitó ni obtuvo las tarjetas de crédito individualizadas», aseguró el abogado en la querella.

Una operación «planificada y sofisticada»
Para la defensa de Matte, los antecedentes conocidos hasta ahora apuntan a un mecanismo más complejo que un fraude aislado.
«La forma de ejecución de estos hechos revela una operación planificada y técnicamente sofisticada», afirmó Belmar.
Según la querella, terceros utilizaron los datos personales del empresario para abrir distintos productos financieros mediante plataformas digitales del sistema bancario y crediticio.
Por ello, ese modus operandi «no se condice con la actuación aislada de un individuo», aseguró el abogado de Matte.
La tesis de la querella
Uno de los ejes de la querella es que la defensa atribuye los hechos a una eventual organización dedicada al fraude de identidad.
«Esta clase de fraudes de identidad rara vez es obra de una sola persona», planteó el abogado Eduardo Belmar.
Según la presentación, este tipo de operaciones suele involucrar al menos a tres actores. Por una parte, quienes obtienen datos personales. Luego, quienes concretan la contratación de productos financieros. Finalmente, quienes reciben o retiran los fondos.
Sobre esa base, la defensa pidió investigar los delitos de usurpación de nombre, fraude informático, uso fraudulento de medios de pago, estafa y una eventual asociación delictiva o criminal.
La fiscalía toma la investigación
Entre las diligencias propuestas, la querella pide a Banco Santander entregar el expediente completo de apertura de la cuenta. También solicita los registros de validación de identidad, direcciones IP, dispositivos utilizados, datos de geolocalización y el detalle de los movimientos bancarios.
Además, pide recopilar los antecedentes de las tarjetas cuestionadas. Asimismo, solicita seguir la ruta del dinero con apoyo de la Unidad de Análisis Financiero (UAF) y encargar las diligencias a la Brigada Investigadora del Cibercrimen de la PDI.
El martes, el 4° Juzgado de Garantía de Santiago declaró admisible la querella y remitió los antecedentes al Ministerio Público.
Ahora la Fiscalía deberá establecer cómo se produjo la presunta suplantación de identidad, identificar a los responsables y determinar si detrás de los hechos operó la eventual organización delictiva descrita en la querella.





