El Brent llegó a avanzar más de 5% tras reportes difundidos por medios iraníes vinculados al entorno de la Guardia Revolucionaria.
El presidente de Estados Unidos afirmó a CNBC que no le importa si las conversaciones con Teherán terminan, aunque posteriormente matizó parte de sus declaraciones.
Los inversionistas siguieron de cerca nuevas gestiones diplomáticas entre Washington, Israel y Líbano mientras el mercado volvía a incorporar una prima de riesgo geopolítico.

El petróleo volvió a tensionar a los mercados este lunes después de que medios iraníes reportaran una supuesta suspensión de conversaciones entre Teherán y Washington y nuevas amenazas sobre el estrecho de Ormuz. Según datos de Trading Economics, el Brent llegó a subir más de 5% durante la jornada antes de moderar parte de las ganancias.
La reacción coincidió con declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien afirmó a CNBC que no le importaba si las negociaciones con Irán habían terminado. Sus comentarios enfriaron las expectativas de una salida diplomática rápida y devolvieron la incertidumbre a los mercados energéticos.
Del optimismo al nerviosismo
El movimiento resultó especialmente llamativo porque apenas unos días antes el mercado parecía avanzar en la dirección opuesta. El viernes, inversionistas y operadores seguían de cerca versiones sobre un posible entendimiento temporal entre Washington y Teherán que permitiera extender la tregua vigente y abrir una nueva etapa de conversaciones.
En ese contexto, Trump incluso había señalado que evaluaría una determinación final respecto de una eventual propuesta de acuerdo. Las expectativas de una salida negociada ayudaron entonces a moderar los precios del petróleo y reducir parte de la tensión acumulada durante las últimas semanas.
Sin embargo, la narrativa cambió abruptamente durante el fin de semana y las primeras horas del lunes. Reportes difundidos por Tasnim, agencia iraní cercana a la Guardia Revolucionaria, señalaron una supuesta suspensión de contactos con Estados Unidos y advirtieron sobre posibles restricciones en dos de las rutas marítimas más importantes para el comercio energético mundial: el estrecho de Ormuz y Bab el-Mandeb.
El cambio de ánimo fue seguido de cerca por inversionistas de todo el mundo debido al eventual impacto que un petróleo más caro podría tener sobre la inflación, los combustibles y las expectativas de tasas de interés durante los próximos meses.
Vuelve la amenaza sobre Ormuz
La importancia de Ormuz explica buena parte de la reacción observada en los mercados. Por ese paso marítimo transita una fracción relevante del petróleo comercializado a nivel global, por lo que cualquier amenaza de interrupción suele traducirse rápidamente en mayores precios de la energía.
Aunque no existe confirmación independiente de un eventual cierre, los inversionistas reaccionaron incorporando nuevamente una prima de riesgo geopolítico. El temor no apunta únicamente a una interrupción efectiva del tránsito marítimo, sino también al riesgo de incidentes militares, ataques a embarcaciones o nuevas restricciones que compliquen el flujo normal de exportaciones desde Medio Oriente.
A media jornada, el Brent moderaba parte de las ganancias iniciales, aunque seguía avanzando cerca de 4% y permanecía sobre los US$94 por barril, reflejando que el mercado mantenía una postura de cautela frente a la evolución del conflicto.
Trump endurece el tono y luego matiza
La atención de los operadores también estuvo puesta en las declaraciones de Trump. En una entrevista telefónica con CNBC, el mandatario afirmó que las conversaciones se habían vuelto «muy aburridas» y dio a entender que no tenía urgencia por retomarlas si efectivamente se habían interrumpido.
No obstante, horas después adoptó un tono menos confrontacional. En declaraciones recogidas por NBC y reproducidas por The Jerusalem Post, señaló que no había recibido confirmación oficial sobre una suspensión de las conversaciones y sugirió que un período de silencio podría incluso resultar positivo para futuras negociaciones.
La secuencia fue interpretada por parte del mercado como una señal de que Washington todavía no cierra completamente la puerta a una solución diplomática, aunque tampoco parece dispuesto a acelerar un nuevo entendimiento con Teherán.
Nuevos contactos sobre Líbano
La jornada también estuvo marcada por una conversación telefónica entre Trump y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Según informó The Jerusalem Post, tras ese contacto el mandatario estadounidense aseguró que Israel no avanzará con tropas hacia Beirut y que se exploraban alternativas para alcanzar un alto al fuego entre Israel y Hezbollah.
Esos contactos ayudaron a moderar parte de los temores más extremos observados durante las primeras horas de negociación. Sin embargo, no fueron suficientes para revertir completamente el repunte del petróleo ni la cautela instalada entre los inversionistas.
Al cierre de la tarde, el Brent seguía sobre los US$94 por barril, reflejando que los inversionistas aún mantenían una prima de riesgo asociada a Medio Oriente pese a los contactos diplomáticos conocidos durante la jornada.





