El presidente de EE.UU. sorprendió al mencionar a Rupert y Lachlan Murdoch como eventuales actores en la negociación por la aplicación china.
Fox Corporation, junto a Oracle y Dell, aparece en la órbita de un pacto que mezcla tecnología, política y poder mediático.
CNBC advierte que Lachlan Murdoch no intervendría en forma individual, aunque Fox podría tener un papel en la operación.

En la disputa por el futuro de TikTok en Estados Unidos, Donald Trump volvió a mostrar su estilo directo y mediático. El presidente afirmó públicamente que los Murdoch, dueños del imperio Fox, podrían sumarse al acuerdo que busca definir la permanencia de la aplicación china en el mercado norteamericano.
“Un hombre llamado Lachlan está involucrado”, dijo Trump en The Sunday Briefing de Fox News. “Lachlan Murdoch… Rupert [Murdoch] probablemente estará en el grupo, creo que estarán en el grupo”, agregó, dejando entrever que la influencia de la familia se trasladaría del mundo mediático a la mesa de negociaciones tecnológicas.
El mandatario no se quedó ahí. También aseguró que Oracle, a través de su fundador Larry Ellison, y Dell Technologies, liderada por Michael Dell, participarían en la operación. “Hay un par de personas más, realmente grandes, personas muy prominentes. Y también son patriotas estadounidenses, ya sabes, aman a este país. Así que creo que van a hacer un muy buen trabajo”, enfatizó Trump.

El tablero político y empresarial
La eventual inclusión de Rupert y Lachlan Murdoch en el pacto refuerza la dimensión política de un debate que ya trasciende la simple competencia de plataformas. TikTok, propiedad de ByteDance, se encuentra en la mira de Washington por supuestos riesgos de seguridad nacional relacionados con el manejo de datos de más de 150 millones de usuarios estadounidenses.
Trump ha utilizado esa narrativa para presionar por un traspaso de control a inversionistas locales. La incorporación de empresarios ligados al poder mediático y tecnológico podría dar una nueva legitimidad política a la negociación, además de influir en la opinión pública en medio de la campaña electoral.
Fox y el rol de Lachlan Murdoch
La declaración presidencial generó de inmediato dudas sobre el alcance real de la participación de los Murdoch. Según reveló CNBC, una fuente cercana a la operación sostuvo que es poco probable que Lachlan Murdoch participe a título personal. En cambio, Fox Corporation, donde él ejerce como presidente ejecutivo y director ejecutivo, podría asumir un papel dentro del acuerdo.
Ese matiz marca una diferencia clave: más que un compromiso individual, la operación podría incluir a un conglomerado con enorme influencia mediática y política en Estados Unidos. En la práctica, implicaría que el desenlace de TikTok no solo se definirá entre tecnológicas y capitales financieros, sino también en un terreno donde la comunicación y el poder simbólico son decisivos.

Más que una aplicación
El caso TikTok ya no se trata únicamente de una aplicación de videos cortos. Se transformó en un símbolo de la pugna entre Washington y Pekín por el control tecnológico y la soberanía digital. En esa disputa, la figura de Trump aparece como catalizador: no solo presiona por una solución, sino que la condiciona con nombres que concentran poder económico, mediático y político.
El desenlace del acuerdo, todavía incierto, marcará un precedente sobre cómo Estados Unidos regula y condiciona a las plataformas extranjeras. Con los Murdoch, Ellison y Dell en escena, el tablero suma ingredientes de peso: capital financiero, influencia mediática y un fuerte sello político.
TikTok en cifras
La magnitud de la aplicación ayuda a entender la disputa. Hoy, más de 170 millones de estadounidenses usan TikTok cada mes, según datos oficiales de la compañía. Entre los jóvenes de 18 a 29 años, casi seis de cada diez están activos en la plataforma, de acuerdo con encuestas de Pew Research.
El tiempo de uso también es llamativo: en Estados Unidos, los usuarios pasan en promedio 44 horas al mes en la aplicación, lo que equivale a cerca de una hora diaria. A nivel global, la cifra supera los 1.500 millones de usuarios mensuales, con mercados como Indonesia donde el consumo mensual supera las 45 horas.
El negocio no es menor: solo en Estados Unidos, los ingresos publicitarios proyectados para 2025 rozan los US$11.800 millones, consolidando a TikTok como un actor central en la economía digital y en la competencia por la atención de los usuarios.
TikTok, la aplicación que conquistó a millones de jóvenes, se convirtió así en el centro de una negociación que refleja mucho más que entretenimiento. Representa la lucha por quién controla la narrativa digital del siglo XXI.





