El petróleo Brent retrocedía hasta US$102,64 y el WTI bajaba a US$96,68 durante la tarde, luego de una jornada marcada por bruscos cambios de dirección ligados a Irán y al estrecho de Ormuz.
Los principales índices de la Bolsa de Nueva York operaban en terreno positivo, mientras el índice de volatilidad VIX caía y el mercado comenzaba a moderar parte del temor geopolítico acumulado durante las últimas semanas.
Los ADR chilenos exhibían desempeños mixtos en Nueva York, con Latam Airlines avanzando por la baja del crudo y SQM corrigiendo a la baja parte del reciente impulso del litio.

El mercado internacional pasó en pocas horas desde el temor a un nuevo shock petrolero global hasta una moderación parcial del riesgo geopolítico. La sesión de este jueves estuvo marcada por la fuerte caída del crudo, el rebote de Wall Street y un cambio de ánimo que volvió a favorecer parcialmente a los activos de riesgo.
Mientras Chile permanecía cerrado por feriado este 21 de mayo, inversionistas, fondos y operadores siguieron atentos a cada señal proveniente del Medio Oriente. Las dudas sobre las negociaciones entre Estados Unidos e Irán impulsaron inicialmente un salto del petróleo, aunque el mercado comenzó más tarde a reducir parte del nerviosismo asociado al estrecho de Ormuz.
A media tarde de Chile, el futuro del Brent retrocedía 2,27% hasta US$102,64 por barril, mientras el WTI caía 1,61% hasta US$96,68.
La volatilidad fue extrema. Durante las primeras horas de la jornada, algunos contratos del Brent llegaron temporalmente a superar los US$107 por barril, reflejando el temor del mercado ante un eventual deterioro del tránsito energético global.
Wall Street vuelve al verde
El cambio de dirección del petróleo ayudó a aliviar parte de la presión sobre las bolsas estadounidenses. Los inversionistas comenzaron nuevamente a reducir la llamada “prima de guerra”, uno de los principales factores detrás de la volatilidad observada durante mayo.
El Dow Jones avanzaba 0,54%, el S&P 500 subía 0,13% y el Nasdaq Composite ganaba 0,05%, mientras el índice de volatilidadVIX —considerado uno de los principales termómetros del miedo financiero— retrocedía 2,47%.
El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años se ubicaba cerca de 4,56%, mostrando que el mercado sigue atento al impacto inflacionario del conflicto energético y a las expectativas sobre tasas de interés en Estados Unidos.
El dólar global también mostraba señales de moderación. El euro avanzaba hasta la zona de US$1,16 frente al dólar, reflejando una menor presión defensiva sobre la divisa estadounidense.
La sesión estuvo marcada por fuertes movimientos intradía en petróleo, bonos y acciones, mientras el mercado ajustaba constantemente sus expectativas sobre la posibilidad de interrupciones permanentes en el suministro global de crudo.

ADR chilenos operan mixtos
Con la Bolsa de Santiago cerrada por el feriado de las Glorías Navales de Chile, la atención local se concentró en los ADR locales transados en Nueva York.
Latam Airlines avanzaba 1,55%, favorecida por la caída del petróleo, uno de los principales costos para la industria aérea.
CCU subía 0,69%, Banco de Chile ganaba 0,26% y Santander Chile también operaba en terreno positivo durante la jornada.
Coca-Cola Andina destacaba entre los papeles defensivos con un avance de 2,18%.
SQM, en tanto, retrocedía 1,68%, pese a que el mercado asiático del litio seguía mostrando referencias elevadas para el carbonato grado batería.
Cobre resiste volatilidad global
El cobre mostraba una reacción mucho más moderada frente al ruido geopolítico internacional.
El metal operaba prácticamente plano en Londres, con una variación cercana a 0,07%, mientras los futuros Comex se mantenían en torno a US$6,36 por libra.
La estabilidad del cobre contrastó con los movimientos extremos observados en petróleo y gas durante las últimas semanas, marcadas por la incertidumbre sobre el tránsito marítimo en Medio Oriente y las señales diplomáticas provenientes de Washington y Teherán.
Para los inversionistas internacionales, el retroceso del petróleo volvió a instalar una pregunta que parecía descartada hace apenas días: si el mercado energético logra estabilizarse, parte de la presión sobre inflación, tasas y consumo global podría comenzar nuevamente a moderarse.





