Adquisición se pagará con 20 millones de acciones de Narryer, más un pago adicional si el proyecto alcanza la meta de producción.
A unos 110 kilómetros de Punta Arenas, el proyecto Cutters Cove conserva las huellas de una explotación que tuvo respaldo de Enami en los años setenta.
Las exploraciones detectaron posibles extensiones de las vetas conocidas y nuevos sectores con minerales.

Una antigua explotación de cobre en la costa de Magallanes está en el centro de una operación entre dos mineras australianas. Narryer Metals acordó comprar a 29Metals los yacimientos de Redhill en la región y busca ampliar los recursos de cobre, oro y plata identificados en el proyecto Cutters Cove.
El sector se encuentra en la costa occidental de la península de Brunswick, a unos 110 kilómetros al suroeste de Punta Arenas y a unos 70 kilómetros del puerto que el grupo Von Appen proyecta desarrollar en las antiguas instalaciones de Mina Invierno, en Isla Riesco.
La búsqueda de minerales en Magallanes ha atraído también a compañías mayores. Los catastros de Sernageomin revisados por RoadShow muestran concesiones no explotadas de Antofagasta Minerals, del grupo Luksic, y antecedentes de exploraciones vinculadas a Newmont, Southern Gold y C.M. Cerro Bayo. Redhill, por su parte, figura con 14 proyectos de exploración repartidos por la región.
Una antigua mina de cobre y sus nuevos dueños
El acuerdo contempla la adquisición del 100% de Redhill Magallanes SpA, la sociedad chilena dueña del proyecto, hasta ahora en manos de la australiana 29Metals. Narryer pagará con 20 millones de acciones propias y un monto adicional de un millón de dólares australianos si las exploraciones permiten identificar al menos 12 millones de toneladas de recursos con una ley de 2% de cobre equivalente o superior.
Por separado, 29Metals invertirá un millón de dólares australianos en acciones de Narryer, con lo que también participará como accionista en la nueva etapa del proyecto. La compradora destinará esos fondos a avanzar en la exploración de Redhill y financiar sus operaciones.

Cutters Cove tuvo sus primeras explotaciones a comienzos del siglo XX. Entre 1970 y 1975, una operación respaldada por Enami extrajo unas 212.000 toneladas de mineral, con una ley promedio de 1,72% de cobre. De esa actividad quedaron labores subterráneas que se extienden por varios kilómetros en la península.
Los intentos por retomar la explotación han pasado por distintas manos. Minera Eton Chile impulsó una iniciativa que no prosperó y, años después, durante las primeras prospecciones de Redhill en 2015, el geólogo Jason Beckton estimaba que un eventual desarrollo podría demandar US$100 millones y operar durante 15 años.
Los recursos que busca ampliar Narryer
Cutters Cove cuenta con recursos estimados de 4,3 millones de toneladas de mineral, con leyes promedio de 1,7% de cobre, 0,3 gramos de oro y 33 gramos de plata por tonelada se informó en Australia. Narryer busca ampliar esa base mediante nuevas perforaciones.
La campaña realizada por 29Metalsa través de Redhill Magallanes en 2022 encontró indicios de que las vetas se prolongan más allá de las áreas estudiadas y detectó otras que todavía no forman parte de los recursos estimados. Entre los sectores de interés aparece Ingleses, donde hubo actividad minera y las muestras de roca arrojaron concentraciones de hasta 11,9% de cobre y 164 gramos de plata por tonelada.
La compradora es una pequeña exploradora con sede en Perth, presidida por Richard Bevan, que comenzó a cotizar en la Bolsa de Australia en abril de 2022. Su cartera incluye proyectos de níquel, cobre y tierras raras en Australia, además de litio en Canadá..
29Metals tiene una escala mayor y experiencia como productora. Sus principal activo es Golden Grove, en Australia Occidental, que produjo unas 22.300 toneladas de cobre y 34.700 toneladas de zinc el año pasado.

Una apuesta junto al estrecho de Magallanes
El acceso a Cutters Cove se realiza por mar desde Punta Arenas o mediante un vuelo en helicóptero de unos 45 minutos. El sector dispone de un helipuerto, caminos entre las antiguas faenas y un punto de desembarco para maquinaria pesada, junto a aguas protegidas próximas a la ruta de navegación del estrecho de Magallanes.
La cartera que adquirirá Narryer incluye unas 1.620 hectáreas de concesiones de explotación en Cutters Cove y otras 14.600 hectáreas de concesiones de exploración distribuidas a lo largo de unos 150 kilómetros del cinturón geológico de Rocas Verdes. La compañía también contempla mantener al equipo técnico que ha trabajado en Chile.
Redhill también solicitó una concesión por 25 años sobre 1.185 hectáreas de terreno fiscal en Brunswick. En febrero, el Consejo Regional postergó su pronunciamiento para reunir más antecedentes.
El anuncio de compra estableció hasta el 31 de diciembre como plazo para cumplir las condiciones regulatorias de la operación. Narryer contempla una campaña de terreno entre enero y mayo de 2027 para definir los puntos prioritarios de perforación y preparar la siguiente etapa de exploración.





