La nueva mesa sostiene que recibió la federación sin un traspaso formal de sus cuentas y con proyectos pendientes de rendición desde 2018.
Entre los pagos cuestionados figuran 27 facturas de una consultora contratada para llevar las finanzas y gestionar proyectos deportivos.
La entidad asegura que quedó inhabilitada para recibir nuevos fondos del IND y que las advertencias sobre irregularidades se remontan a 2022.

Cuando la nueva directiva de la Federación de Surf de Chile pidió las cuentas, las respuestas apuntaron de un lado a otro: el exgerente sostuvo que la información estaba en manos de la antigua mesa, mientras esta aseguró que la manejaba él. La revisión que siguió detectó fondos pendientes de rendición y pagos por servicios cuya prestación la entidad cuestiona, antecedentes que llevaron a su presidente, Jorge Matías López, a presentar una querella por presunta apropiación indebida de $204 millones.
La acción ingresó el 9 de octubre al Octavo Juzgado de Garantía de Santiago. López había asumido la presidencia en mayo de 2024 y, ante la falta de un traspaso formal, encargó a la tesorera Karina Mora reconstruir la situación financiera. Para hacerlo, recurrió a registros del Servicio de Impuestos Internos, antecedentes del Instituto Nacional de Deportes (IND), cuentas bancarias, correos electrónicos y archivos que permanecían en la oficina y en el computador de la federación.

Las cuentas pendientes
La revisión identificó 17 proyectos de 2018 a 2023 pendientes de rendición ante el IND, además de un saldo por reintegrar, por un total de $150,5 millones. Los mayores montos correspondían a 2022 y 2023: entre ambos años acumulaban más de $99 millones, según los antecedentes que la nueva administración reunió y contrastó con el organismo.
A esas rendiciones se sumaron los pagos a Citius Altius Fortius (CAF), empresa representada por Natalia Almazán Carrasco, con la que la federación suscribió dos contratos para la gestión financiera y contable, el desarrollo de proyectos y su ejecución. Según la querella, entre 2022 y 2023 se emitieron 27 facturas por $2 millones cada una, con sus respectivas transferencias, que totalizaron $54 millones. La actual directiva sostiene que no encontró constancia de que esos servicios se hubieran prestado.
Según el informe de tesorería de la federación, la nueva directiva solicitó al exgerente las claves de acceso al SII y al IND, el sistema de contabilidad y los libros contables, de inventario, de socios y de actas. El exgerente Juan Pablo Rojas entregó claves erróneas y dijo desconocer los sistemas y libros consultados.

Las advertencias al IND
Las advertencias habían comenzado antes del cambio de directiva. La querella cita un oficio que el entonces tesorero Pablo Espinosa Escobar envió el 11 de octubre de 2022 al departamento de fiscalización del IND, en el que informó de eventuales irregularidades que se arrastraban desde 2018 y de antecedentes que podían constituir delitos.
Dos años después, el 25 de octubre de 2024, López remitió esos antecedentes a la entonces subsecretaria del Deporte, Antonia Illanes. En la carta pidió evaluar acciones civiles, penales y administrativas para resguardar los recursos fiscales y esclarecer los hechos que la federación había advertido al IND.
Ahora, la entidad sostiene en su querella que recursos destinados a sus proyectos habrían sido utilizados con fines personales ajenos a sus objetivos deportivos. La acción está dirigida contra quienes resulten responsables y solicita obtener las cartolas de su cuenta en Banco Santander entre 2018 y 2025 para esclarecer el destino del dinero.
La actual directiva asegura que las consecuencias ya alcanzaron a la actividad de la federación: además de las dificultades financieras, quedó inhabilitada por el IND para recibir fondos destinados a nuevos proyectos.
Las acusaciones descritas corresponden a la querella presentada por la Federación de Surf de Chile. Ver Términos y Condiciones.





