El presidente de la estatal comprometió ante diputados una revisión de las responsabilidades y de los controles que fallaron.
Su presentación ocurre un día después de que la empresa entregara a Fiscalía nuevos antecedentes sobre Salvador y Ministro Hales.
La primera investigación ya obligó a corregir reportes de producción y ordenar la recuperación de bonos por unos US$14,3 millones.

Bernardo Fontaine, presidente de Codelco, prometió este miércoles investigar las irregularidades en las cifras de producción de la estatal «sin intentar proteger personas, áreas o decisiones por el solo hecho de pertenecer a Codelco». Ante la comisión investigadora de la Cámara de Diputados, afirmó que la administración buscará esclarecer las responsabilidades, corregir los controles que fallaron y recuperar cualquier perjuicio económico que se determine.
La declaración llegó un día después de que la empresa entregara a Fiscalía nuevos antecedentes sobre una posible duplicación de producción entre Salvador y Ministro Hales durante 2024 y 2025. Un mismo material habría sido contabilizado por más de una división, lo que podría haber elevado artificialmente los volúmenes reportados.
Fontaine describió estos hallazgos como un segundo caso, todavía bajo investigación, que la empresa detectó al ampliar la revisión del primer episodio. Aseguró que enfrentará estos antecedentes y los que puedan surgir «con determinación y transparencia, sin dilaciones, sin defensas corporativas».
«No basta con encontrar responsables»
«No basta con encontrar responsables. Tenemos que corregir también aquello que permitió que los hechos ocurrieran», sostuvo Fontaine. Añadió que, si la investigación establece un daño patrimonial, Codelco utilizará todos los instrumentos disponibles para perseguir su restitución.
EY deberá determinar la magnitud de las eventuales duplicidades entre Salvador y Ministro Hales, sus causas y sus efectos sobre la producción y los inventarios. El encargo incluye revisar posibles consecuencias en el cálculo y pago de incentivos.
En paralelo, KPMG continuará examinando los reportes de todas las divisiones durante 2024 y 2025. Codelco anunció esa revisión en julio, después de que una auditoría interna confirmara que 26.875 toneladas de cobre fino se habían registrado indebidamente como producción terminada al cierre de 2025.
La empresa aún no informa cuántas toneladas comprende el segundo caso, quiénes serían sus responsables ni si hubo pagos indebidos asociados a los nuevos registros.

Las cifras y la confianza
Fontaine también pidió rigor al comunicar los avances. «No podemos transformar hipótesis en certezas, anticipar responsabilidades ni establecer cifras o eventuales daños antes de que hayan sido debidamente determinados», afirmó.
Codelco investiga internamente los hechos, que también examinan auditores externos, Contraloría, Fiscalía y la comisión de la Cámara. El presidente del directorio comprometió la colaboración de la empresa con todas esas instancias.
Su intervención siguió al respaldo que expresó el martes el ministro de Economía y Minería, Daniel Mas, a la entrega de los nuevos antecedentes al Ministerio Público. «Caiga quien caiga, el patrimonio de todos los chilenos se respeta», señaló el ministro, quien pidió llegar hasta las últimas consecuencias.
El primer episodio ya tuvo consecuencias concretas. En mayo, Codelco confirmó que Chuquicamata y Ministro Hales habían registrado como producción terminada materiales que todavía requerían procesamiento. La clasificación alteró los indicadores utilizados para calcular incentivos. La investigación derivó en un despido, amonestaciones y una denuncia ante Fiscalía.
El costo del primer episodio
La estatal ordenó corregir los reportes y recalcular los bonos correspondientes. El monto estimado que debía recuperarse alcanzó US$14,3 millones. El recálculo comprendió bonos pagados a 6.322 trabajadores y ejecutivos de ambas divisiones y de la casa matriz.
En junio, la administración informó que ya había gestionado la devolución entre los ejecutivos involucrados y que mantenía conversaciones con las federaciones para abordar los demás pagos. Ese monto corresponde al primer caso; los posibles efectos económicos del segundo siguen bajo investigación.
Ante los diputados, Fontaine vinculó el esclarecimiento de estos episodios con la recuperación de la compañía. Sostuvo que mejorar la producción, ejecutar correctamente los proyectos y elevar la rentabilidad también exige fortalecer la credibilidad de su gestión.
«Una empresa no puede ser verdaderamente líder si sus cifras no generan confianza», afirmó.





