La Corte de Apelaciones de Inglaterra y Gales acogió un recurso de Deutsche Bank y ordenó un nuevo examen patrimonial a Alexander Vik.
El empresario noruego es conocido en Chile por fundar Viña Vik, elegida en 2025 como la mejor viña del mundo por The World’s 50 Best Vineyards.
La disputa judicial se arrastra desde la crisis financiera de 2008 y ha dado origen a procedimientos en Inglaterra, Estados Unidos, Noruega y otras jurisdicciones.

La extensa batalla judicial entre Deutsche Bank y el empresario noruego Alexander Vik sumó un nuevo capítulo el mes pasado. La Corte de Apelaciones de Inglaterra y Gales resolvió que el fundador de Viña Vik deberá volver a comparecer ante la justicia inglesa para responder preguntas relacionadas con activos vinculados a Sebastian Holdings, sociedad controlada por el inversionista.
La decisión fue adoptada por la Corte de Apelaciones de Inglaterra y Gales, el segundo tribunal más importante del sistema judicial inglés y la instancia encargada de revisar resoluciones dictadas por tribunales superiores de primera instancia.
La resolución revirtió una sentencia emitida en febrero de 2025 que había rechazado una solicitud similar presentada por el banco alemán.
Los jueces concluyeron que los tribunales ingleses mantienen jurisdicción para exigir el cumplimiento de órdenes previas relacionadas con la identificación de activos y el cobro de una sentencia obtenida hace más de una década.
El fallo corresponde al caso Deutsche Bank AG v. Vik [2026] EWCA Civ 581, considerado uno de los episodios más recientes de una disputa iniciada tras la crisis financiera global de 2008.

Una controversia de más de quince años
El conflicto nació a partir de operaciones de divisas y acciones que Sebastian Holdings ejecutó durante la crisis financiera internacional.
Deutsche Bank demandó a la sociedad tras registrar pérdidas vinculadas a esas operaciones y a llamados de margen que, según la entidad financiera, Sebastian Holdings no cubrió.
En 2013, la justicia inglesa falló a favor del banco y condenó a la compañía controlada por Vik a pagar una suma que publicaciones legales recientes sitúan hoy por encima de los US$360 millones, considerando intereses y procedimientos posteriores.
Desde entonces, Deutsche Bank ha impulsado acciones judiciales en distintos países para recuperar la deuda y obtener información sobre activos vinculados a Sebastian Holdings.
La resolución de mayo de 2026 no crea una nueva demanda ni modifica la sentencia original que favoreció a Deutsche Bank. En cambio, autoriza un nuevo examen patrimonial después de que el banco sostuviera que Vik nunca cumplió íntegramente una orden dictada en 2015.
La Corte sostuvo que los tribunales ingleses mantienen jurisdicción sobre Vik porque recibió personalmente la orden original mientras residía en Londres y ejercía funciones en Sebastian Holdings.
Los magistrados concluyeron además que abandonar posteriormente el Reino Unido -para residir en Mónaco- o dejar sus cargos en la sociedad no extingue las obligaciones que impone esa resolución judicial.
Al acoger la apelación de Deutsche Bank en todos sus fundamentos, la Corte estimó que la jueza de primera instancia otorgó un peso excesivo al argumento de que un nuevo interrogatorio sería inútil y dejó en segundo plano el interés público de hacer cumplir las órdenes judiciales.
El antecedente que marcó el caso
Uno de los momentos más relevantes de la disputa ocurrió en 2022, cuando la High Court de Inglaterra —uno de los principales tribunales superiores del país— declaró a Alexander Vik en desacato.
Según la resolución de ese año, la jueza concluyó que Vik entregó información falsa y omitió documentos requeridos durante procedimientos destinados a identificar activos de Sebastian Holdings.
Deutsche Bank utilizó posteriormente ese antecedente para solicitar un nuevo examen patrimonial, y la Corte de Apelaciones lo incorporó al analizar los procedimientos posteriores d
Quién es Alexander Vik
Aunque en Chile su nombre suele asociarse a Viña Vik, Alexander Vik construyó su trayectoria empresarial mucho antes de llegar al negocio del vino.
Nacido en Suecia, de nacionalidad noruega y ascendencia uruguaya, estudió Economía en Harvard y desarrolló parte de su carrera en Wall Street, incluyendo un paso por Lehman Brothers.
Posteriormente participó en inversiones financieras, aseguradoras y tecnológicas, alcanzando notoriedad durante el auge de las empresas puntocom de los años noventa.
Forbes estimó en 2019 que su patrimonio rondaba los US$1.000 millones y lo incluyó en su ranking global de multimillonarios.
La publicación identificó como principal fuente de riqueza sus inversiones financieras y empresariales.
Actualmente reside en Mónaco y mantiene intereses en tecnología, hotelería, turismo, arte y vino.
El proyecto que desarrolló en Chile
En 2006, Alexander y Carrie Vik adquirieron cerca de 4.500 hectáreas en Millahue, en la Región de O’Higgins, con el objetivo de desarrollar un proyecto vitivinícola y turístico de escala internacional.
La iniciativa evolucionó hacia Viña Vik y Hotel Vik, una propuesta que combina producción de vino, hotelería, gastronomía, arquitectura y arte.
El reconocimiento internacional más importante llegó en noviembre de 2025, cuando The World’s 50 Best Vineyards eligió a Viña Vik como la mejor viña del mundo.
Además de Chile, el grupo Vik opera proyectos hoteleros en José Ignacio, Uruguay, incluyendo Estancia Vik, Bahía Vik y Playa Vik. También mantiene presencia en Milán y desarrolla un proyecto hotelero en Brasil.
La resolución de la Corte de Apelaciones de Inglaterra y Gales abre una nueva etapa dentro de una disputa que ya supera los quince años.
El nuevo examen patrimonial deberá centrarse en activos vinculados a Sebastian Holdings y en antecedentes relacionados con el cumplimiento de la sentencia obtenida por Deutsche Bank.
La decisión vuelve a situar a Alexander Vik en el centro de uno de los litigios financieros internacionales más extensos que aún permanecen activos desde la crisis financiera de 2008.





