Teherán informó que permitirá el paso de buques comerciales por el estrecho de Ormuz mientras dure el cese del fuego y bajo rutas coordinadas.
Donald Trump valoró la decisión, aunque aseguró que las restricciones navales de EE.UU. sobre Irán seguirán vigentes hasta un acuerdo final.
El mercado reaccionó de inmediato: el crudo retrocedió más de 10% intradía y volvió bajo los US$90 por barril.

Una señal de distensión en Medio Oriente remeció este viernes a los mercados globales. Irán comunicó que habilitará el tránsito comercial por el estrecho de Ormuz durante la tregua vigente, uno de los anuncios más relevantes de las últimas semanas por el peso estratégico de esa ruta para la energía mundial.
El mensaje fue difundido por el canciller iraní, Abbas Araghchi. Según explicó, las embarcaciones comerciales podrán cruzar el paso marítimo, aunque deberán hacerlo mediante una ruta coordinada por las autoridades iraníes.
La decisión llegó después del alto al fuego anunciado entre Israel y Hezbollah en territorio libanés, un frente que había complicado las negociaciones más amplias entre Washington y Teherán.
Trump celebra, pero mantiene presión
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, agradeció públicamente la apertura del estrecho. Sin embargo, sostuvo que las medidas de presión naval contra Irán seguirán activas hasta cerrar un entendimiento total entre ambas partes.
La señal fue interpretada por el mercado como una baja del riesgo inmediato sobre la oferta global de crudo, aunque el conflicto todavía no aparece resuelto de forma definitiva.
El estrecho de Ormuz conecta al Golfo Pérsico con los mercados internacionales. Antes de las restricciones, por esa vía transitaba cerca de una quinta parte del comercio marítimo global de petróleo.
Por eso, cualquier cierre, amenaza o limitación en esa zona suele impactar precios, costos logísticos, seguros marítimos y expectativas económicas en distintas regiones.
Tras el anuncio, el Brent cayó más de 10% intradía y volvió bajo los US$90 por barril. El WTI también registró fuertes retrocesos, borrando parte de la prima geopolítica acumulada durante la crisis.

Qué puede significar para Chile
Si la baja del crudo se consolida, Chile podría enfrentar menor presión en combustibles, transporte y costos importados. También aliviaría parte de los riesgos inflacionarios asociados a un shock externo de energía.
De todos modos, el escenario sigue atado a la evolución diplomática. Un deterioro en las negociaciones entre Washington y Teherán podría reinstalar rápidamente la volatilidad en los mercados.





