La agencia estatal iraní informó que ambos países avanzan en un protocolo para supervisar el tránsito de buques en la principal vía global de crudo.
La señal permitió a Wall Street recortar pérdidas tras una apertura negativa marcada por el discurso de Donald Trump sobre la guerra.
El petróleo mostró movimientos mixtos: el Brent retrocedía desde máximos recientes y el WTI se mantenía sobre los US$110 por barril.

El estrecho de Ormuz volvió al centro del mercado global. Un reporte de la agencia estatal iraní IRNA indicó que Irán y Omán avanzan en un protocolo para monitorear el tránsito de buques, en medio de la guerra que mantiene tensionada esta ruta clave para el comercio mundial de petróleo.
La señal introduce un cambio relevante en la dinámica del conflicto. Sin implicar una reapertura formal del paso, el esquema apunta a coordinar el flujo bajo supervisión estatal, en un contexto donde el tránsito ha operado con fuertes restricciones desde fines de febrero.
El anuncio se basa en declaraciones del viceministro de Asuntos Jurídicos de Irán, Kazem Gharibabadi. El funcionario sostuvo que el objetivo es facilitar el tránsito y garantizar seguridad a las embarcaciones, descartando que el monitoreo implique restricciones adicionales.
Reacción en los mercados
El impacto fue inmediato en los mercados financieros. En Estados Unidos, el S&P 500 llegó a caer hasta 1,5% durante la sesión, pero recortaba gran parte de esas pérdidas tras conocerse el reporte sobre Ormuz, en una jornada marcada por alta volatilidad.
La caída inicial respondió al discurso del presidente Donald Trump, quien no entregó señales claras sobre una salida al conflicto. Ese escenario reforzó la presión vendedora en la apertura, que luego se moderó con el cambio de expectativas intradía.
En el mercado energético, los precios del crudo mostraban trayectorias distintas. El Brent operaba con caídas cercanas a 2%, luego de alcanzar máximos en jornadas previas, mientras el WTI se mantenía al alza y superaba los US$110 por barril.
El retroceso del Brent se produjo tras el informe sobre Ormuz, que moderó parte de la prima geopolítica acumulada en los últimos días. Aun así, el nivel de precios continúa elevado por la persistencia del conflicto.

Nodo estratégico
El estrecho de Ormuz es uno de los principales puntos de paso del comercio energético global. Por esa vía transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial, lo que lo convierte en un nodo crítico para la estabilidad de los mercados.
Desde el inicio de la guerra, su operación ha estado severamente afectada, impulsando alzas relevantes en el precio del crudo y elevando las expectativas inflacionarias en distintas economías.
Para Chile, importador neto de combustibles, el comportamiento del petróleo tiene efectos directos. Los movimientos del crudo se transmiten a nivel interno a través de los precios de los combustibles, con impacto en costos y en inflación.
En ese proceso, ENAP actúa como referencia en la fijación semanal de precios. La moderación observada en la jornada introduce un alivio parcial, aunque el escenario sigue marcado por alta volatilidad.
Pese al ajuste en los mercados, el anuncio no altera el trasfondo del conflicto. La guerra continúa activa y el estrecho de Ormuz sigue siendo un punto de alta sensibilidad para el equilibrio energético global.
El monitoreo propuesto por Irán y Omán no implica una normalización del tránsito, sino una forma de administrar el flujo en un entorno de alta tensión geopolítica.





