La escasez de dólares en ese país llevó a la compañía a buscar una nueva ruta para cobrar a clientes bolivianos.
Skopa y OrionX, dos firmas chilenas, participaban en el circuito de pagos. Esta última pidió su liquidación tras denunciar un millonario desvío de activos.
Durante meses recibió los fondos sin mayores problemas, hasta que dos transferencias quedaron sin destino conocido y las explicaciones no aclararon qué pasó con el dinero.

La naviera Mediterranean Shipping Company (MSC) buscó una forma de cobrar a sus clientes en Bolivia debido a la escasez de dólares y terminó sin recibir unos US$1 millón. Su solución involucraba criptomonedas; ahora, la compañía intenta esclarecer adónde fue a parar su dinero y acusa apropiación indebida.
Con sede central en Ginebra, el grupo atiende el mercado boliviano mediante una filial controlada en un 99,39% por MSC Chile. Las restricciones para transferir dólares desde Bolivia dificultaban el cobro de los fletes, por lo que buscó una alternativa que permitiera a sus clientes pagar en moneda local y recibir esos recursos en Chile.
Según la querella, MSC Bolivia contrató en diciembre de 2025 los servicios de Skopa, una firma chilena de tecnología financiera. Su plataforma permitía convertir los bolivianos recaudados a USDT, una criptomoneda vinculada al dólar, y luego a dólares estadounidenses que debían depositarse en una cuenta de MSC Chile en Banco de Chile. En marzo siguiente, la naviera formalizó un acuerdo con Skopa y OrionX, encargada de ejecutar las operaciones de conversión y liquidación.
Dos pagos que no llegaron a Chile
La plataforma comenzó a operar en febrero de 2026. Entre marzo y septiembre, MSC Chile recibió transferencias por US$5,95 millones y, aunque hubo retrasos, estos se regularizaron. Sin embargo, dos operaciones procesadas en agosto, por US$448.994 y US$514.565, nunca llegaron a sus cuentas, sostiene la compañía.
MSC pidió explicaciones a ambas firmas. De acuerdo con su relato, Skopa atribuyó las demoras a inconvenientes con OrionX. El 11 de septiembre, esta última respondió que, según sus antecedentes, las transferencias habrían salido del banco utilizado y llegado a Banco de Chile, pero no acompañó los comprobantes para verificarlo.
Cuatro días después, OrionX informó que aún revisaba qué había ocurrido y no tenía certeza sobre la situación de los pagos. Al presentar la querella en octubre, MSC seguía sin recibir los US$963.559 ni una explicación satisfactoria sobre su destino. La naviera sostiene que esos recursos le pertenecían y que las empresas debían entregárselos tras completar las operaciones acordadas.

Las empresas detrás de los pagos y la crisis de OrionX
OrionX nació en Chile en 2017, con Roberto Zibert, Joaquín Díaz y Joel Vainstein entre sus fundadores. Dedicada al intercambio de criptomonedas, recibió en 2025 una inversión de US$4 millones de Tether, la compañía que emite USDT. Poco más de un año después, el 3 de septiembre de 2026, anunció su cierre y suspendió los retiros de sus clientes tras denunciar un supuesto desvío de activos cercano a US$7 millones.
La firma se querelló contra Zibert y Díaz, sus exgerentes general y de tecnología, quienes rechazan las acusaciones. El 14 de octubre solicitó su liquidación voluntaria ante el 15° Juzgado Civil de Santiago, con deudas por $19.129 millones y activos que estima en unos $10.000 millones.
Antes del cierre, la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) había rechazado, el 19 de junio, su solicitud de inscripción y autorización. El regulador explicó que desde entonces OrionX solo podía concluir operaciones existentes, sin celebrar nuevas. Sin embargo, los antecedentes no aclaran cómo se encuadraban las transacciones de MSC, procesadas en agosto, en esa restricción.
Skopa, por su parte, es la marca comercial de Kona Innovation SpA. Fue la contraparte que ofreció a MSC Bolivia la solución de cobro y coordinó su funcionamiento con OrionX. Según la querella, podía impartir instrucciones a esta última para ejecutar las transacciones por cuenta de MSC Chile.

Tras el rastro del dinero
La naviera presentó su querella contra quienes resulten responsables y pidió que la Policía de Investigaciones determine dónde quedaron los fondos y quiénes dispusieron de ellos. Para aclararlo, solicitó revisar las cuentas bancarias, las billeteras digitales y los comprobantes que permitan establecer si las transferencias salieron hacia Chile, quedaron retenidas o tuvieron otro destino.
También busca esclarecer si lo ocurrido con sus pagos tiene relación con la crisis de OrionX. Por eso pidió examinar las auditorías y los informes internos sobre faltantes de activos, precisar cuándo se detectaron y quiénes los conocían, además de revisar su eventual conexión con otras investigaciones sobre la plataforma.
El 4° Juzgado de Garantía de Santiago declaró admisible la querella el 15 de octubre y la remitió al Ministerio Público para su investigación.





