La última subasta programada de la fallida cadena se realizará vía online el jueves 22 de octubre, desde las 11:00 horas.
El catálogo reúne equipamiento de ocho sucursales e incluye bicicletas, artículos de musculación, sistemas de audio y computadores.
Las ofertas por bicicletas estáticas partirán en $40 mil y por las de spinning en $50 mil, más impuestos y comisión.

Armar un gimnasio propio o llevarse a casa la bicicleta en la que antes se entrenaba pagando una mensualidad. La quiebra de Energy Fitness dejó cientos de equipos que este jueves 22 de octubre buscarán nuevos dueños en una subasta online que incluye desde bicicletas estáticas hasta máquinas de musculación, sistemas de audio y un televisor de 82 pulgadas.
La subasta comenzará a las 11:00 horas, a través de Remates del Río, y reunirá equipamiento de ocho sucursales de la cadena: Nueva Las Condes, Sport —también en Las Condes—, Maipú Midmall, Peñalolén, Curauma, San Fernando, Talcahuano y Temuco. Es la última jornada programada para vender sus bienes, después de otras convocatorias realizadas durante la liquidación.
Desde las pesas hasta los televisores
La oferta alcanza para equipar un gimnasio casi completo, con elípticas, equipos de pesas, colchonetas y casilleros de los camarines. También aparecen computadores, impresoras, refrigeradores, microondas y sillones, junto con los parlantes, amplificadores y consolas que acompañaban las sesiones de entrenamiento.
El televisor de mayor tamaño es un Smart TV LG, ubicado en la antigua sucursal de Cerro El Plomo, en Las Condes, donde también se ofrecen otros diez de la misma marca, de 55 pulgadas. Los bienes se distribuyen en lotes, algunos con una sola máquina y otros con varias unidades.

Los precios de partida y el costo final
Para quienes buscan equipar un espacio de entrenamiento, los mínimos van desde $40 mil por una bicicleta estática y $50 mil por una de spinning, hasta $65 mil por una escaladora, $100 mil por una elíptica y $130 mil por una trotadora. Los bancos de ejercicio parten en $110 mil y las máquinas de musculación y fuerza, en $196 mil, mientras que el mobiliario y los implementos se ofrecerán sin mínimo.
Esos valores son el punto de partida de las ofertas. Al precio de adjudicación se suman el IVA y la comisión del martillero, de 7% más IVA, lo que eleva el desembolso en un 27,33%. Así, una bicicleta adjudicada en $50 mil terminará costando $63.665, sin considerar el retiro y el transporte, que corren por cuenta del comprador.
Cómo participar en la subasta
Los interesados deben inscribirse en el sitio de Remates del Río y constituir una garantía, hasta una hora antes del inicio de la subasta. Los equipos podrán visitarse desde hoy, lunes 19, hasta el miércoles 21 de octubre, y se venderán en el estado en que se encuentran.
El saldo deberá pagarse dentro de las 48 horas hábiles siguientes al remate, mientras que el retiro se realizará desde el viernes 23 y hasta el 30 de octubre.

El salvataje que no logró evitar la quiebra
Fundada por Alex Wiesner en 1996, Energy Fitness inició su reorganización judicial en diciembre de 2024, para superar una crisis que, según explicó la compañía, comenzó con el estallido social y se profundizó durante la pandemia. Los cierres golpearon sus ingresos, mientras los arriendos y las remuneraciones siguieron presionando sus cuentas.
En junio de 2025, el 95% de sus acreedores aprobó un acuerdo para evitar la quiebra, cuyas condiciones se modificaron en enero de este año. Sin embargo, el nuevo plazo tampoco permitió estabilizar el negocio y, el 31 de marzo de 2026, Bci acudió al 9.º Juzgado Civil de Santiago para pedir la liquidación, por incumplimientos del plan de pagos.
El banco denunció cotizaciones previsionales pendientes —la empresa había enterado solo $52 millones de los $240 millones correspondientes a febrero—, obligaciones tributarias impagas por $1.363 millones, asociadas al IVA y a un convenio con Tesorería, e intereses adeudados a los acreedores garantizados.
El 5 de junio pasado, tras fracasar las alternativas de financiamiento e inversión, la cadena cerró sus puertas y solicitó su propia liquidación, reconociendo que no podía cumplir el acuerdo. Al momento del cierre, contaba con más de 80 mil socios activos, según los antecedentes expuestos por su abogado.
Con deudas cercanas a $15 mil millones, la liquidación quedó en manos de Francisco Javier Conejeros, quien en el proceso desvinculó a 475 empleados de la cadena de gimnasios.





