La corredora de bolsa del banco mantiene una acreencia por $5.444,7 millones y pretende cobrarse primero con los recursos que generen las cuotas de fondos que quedaron en prenda.
La operación se remonta a diciembre de 2024 e involucra casi 2 millones de títulos de los fondos Sartor Leasing, Sartor Proyección y Sartor Táctico.
La acción fue presentada por el estudio jurídico Novoa y Aburto, que mantiene acreencias por más de $1.162 millones contra la sociedad.

La liquidación de Sartor abrió una nueva disputa por quién logrará recuperar primero su dinero. Esta vez, el conflicto enfrenta a dos de sus acreedores: mientras BCI busca hacer valer las garantías que respaldan parte de su millonaria acreencia, otro de los afectados recurrió a tribunales para intentar que esos activos vuelvan al patrimonio común y puedan destinarse al pago del conjunto de acreedores.
El estudio jurídico Novoa y Aburto, representado por el abogado Sergio Zamudio Cataldo, presentó una acción revocatoria concursal contra Asesorías e Inversiones Sartor y BCI Corredor de Bolsa, con la que busca dejar sin efecto las prendas constituidas a favor de esta última.
Las garantías de BCI
La relación comercial entre Sartor y BCI venía desde 2016 y contemplaba operaciones mediante las cuales la corredora financiaba a la sociedad utilizando cuotas de fondos de inversión.
Uno de los principales negocios se concretó el 4 de noviembre de 2024. Ese día se realizó una operación que involucró 10.874.000 cuotas de Sartor Leasing y 174.185 de Sartor Proyección, por $5.699,8 millones, cuyo vencimiento quedó fijado para el 4 de diciembre.
Doce días después de ese vencimiento, el 16 de diciembre, Sartor constituyó a favor de BCI las garantías que ahora son cuestionadas. Estas recayeron sobre 1.987.859 cuotas de los fondos Sartor Leasing, 18.962 de Sartor Proyección y 460 de Sartor Táctico.
El mecanismo es sencillo: esas cuotas quedaron en prenda para respaldar las obligaciones de Sartor con la corredora. Así, BCI podría cobrarse primero con los recursos que generen esos activos antes de concurrir por un eventual saldo junto al resto de los acreedores.
El valor que finalmente tendrán las cuotas dentro de los respectivos procesos de liquidación aún no está determinado.

Un crédito por $5.445 millones
La relación terminó en tribunales. El 9 de enero de 2025, menos de un mes después de constituirse las garantías, BCI solicitó la liquidación forzosa de Asesorías e Inversiones Sartor.
Una vez decretada la liquidación, la corredora presentó formalmente su acreencia. El crédito ascendía originalmente a $5.724 millones, pero el 20 de julio pasado BCI recibió $279,3 millones provenientes de la liquidación de Sartor Leasing y Sartor Proyección.
Por ello, actualmente reclama $5.444,7 millones, más los intereses y costas que correspondan.
La corredora pidió además que se reconozca su derecho a cobrarse primero con los bienes que mantiene en garantía. Si éstos no alcanzan, sólo el saldo pendiente deberá competir por los recursos disponibles con los acreedores que no cuentan con ese respaldo.
La ofensiva de Novoa y Aburto
Novoa y Aburto también tiene dinero comprometido en Sartor. El estudio jurídico verificó acreencias por más de $1.162 millones, originadas en tres contratos de asociación para inversiones que quedaron impagos.
Su principal argumento apunta al momento en que BCI obtuvo las garantías. Según la acción, la obligación vinculada a las operaciones simultáneas venció el 4 de diciembre de 2024, pero las prendas fueron constituidas recién el 16 de diciembre, cuando la deuda ya estaba vencida.
Para Novoa y Aburto, esa garantía tardía mejoró la posición de BCI frente al resto de los acreedores, al permitirle respaldar una deuda que hasta entonces no contaba con esas prendas. La secuencia se completó pocas semanas después: el 9 de enero de 2025, el propio BCI solicitó la liquidación forzosa de Sartor.
Con esos argumentos, el estudio busca que las prendas sean anuladas y que las cuotas de los fondos vuelvan a la masa de bienes disponible para pagar a los acreedores. Si los títulos no pudieran ser restituidos, solicita que se reintegre su valor.
Si la demanda prospera, BCI conservaría su crédito contra Sartor, pero perdería el derecho a cobrarse primero con esos activos.
La disputa abre así una nueva etapa en la crisis: después de la batalla judicial que terminó con Sartor en liquidación, comienza ahora la pelea entre sus acreedores por quién cobra primero y con qué activos.
Las aristas del caso Sartor están en RoadShow:
- 192 aportantes y la matriz de Sartor llevan a la CMF a tribunales para impedir liquidación de fondos





