Eduardo Godoy objetó 16 de los 22 créditos presentados a cobro y aceptó solo seis, entre ellos los de la Tesorería y BCI Corredor de Bolsa.
Los cuestionamientos alcanzan cerca de $19.925 millones, además de otros US$645.600, mientras los créditos aceptados suman $17.438 millones.
BCI Corredor de Bolsa, que reclama $5.444,7 millones, fue la empresa que pidió la liquidación forzosa de Sartor y propuso originalmente a Godoy como liquidador suplente.bajada

La pelea por la quiebra de Asesorías e Inversiones Sartor dejó de ser solo una disputa por quién cobra y cuánto. A días de una junta decisiva, el liquidador Eduardo Godoy abrió un nuevo frente contra buena parte de quienes llegaron al proceso buscando recuperar su dinero. Del otro lado quedaron algunos de los mayores acreedores, entre ellos las dos sociedades del grupo BCI que presentaron créditos a cobro.
Godoy llega a ese momento bajo fuertes cuestionamientos de un grupo de acreedores que busca removerlo. Su continuidad deberá resolverse en la Junta de Acreedores, donde el peso de cada participante dependerá de los créditos reconocidos. Por eso, la ofensiva del liquidador tiene efectos que van mucho más allá de determinar cuánto debe Sartor.
La mayoría de las objeciones fueron presentadas el jueves 21 de agosto. Entre los mayores montos aparecen Marinvest, que reclama US$6 millones; Inversiones ADM, con $3.369 millones; Comercial Sur Chile, con $2.811 millones; Lucila Siskind y Juan Martín Monsalve, con $2.392 millones; Nexus Chile, con $1.932 millones más US$1 millón; y Novoa y Aburto Abogados, con $1.162 millones.
La ofensiva alcanza también a inversionistas con cantidades considerablemente menores: Bárbara Poblete reclama $87,8 millones; Sebastián Torres, $57,7 millones; y Alfredo Harz Bandet, $5,4 millones.
Por qué Godoy rechaza los créditos
Los argumentos cambian según el acreedor, pero se repite una misma idea: para Godoy, los antecedentes presentados no bastan para acreditar que Sartor debe las cantidades reclamadas.
Buena parte del dinero llegó a la empresa mediante Contratos de Asociación para Inversiones (CAI), utilizados para recibir recursos de personas y sociedades. El liquidador sostiene que esos contratos no permiten establecer automáticamente cuánto corresponde devolver y, en distintos casos, exige comprobantes de los aportes o cuestiona los cálculos presentados.
Si sus objeciones prosperan, esos inversionistas pueden ver reducido o rechazado lo que pretenden recuperar y perder peso en las decisiones de la liquidación.
El propio Godoy aborda este punto en algunos de sus escritos. Al referirse a créditos de personas relacionadas con Sartor, advierte que podrían utilizarse para “incidir en el control de las Juntas de Acreedores”.

Los créditos que sí aceptó
En el otro lado quedaron seis acreencias por $17.438 millones. Allí figuran la Tesorería, Vector Capital, Sartor Fund SPC, Fondo Sartor Táctico, Banco BCI y BCI Corredor de Bolsa.
Dos de esos casos llaman la atención por llevar el propio nombre Sartor. Sartor Fund SPC presentó un crédito por US$2,12 millones respaldado por un pagaré emitido por Asesorías e Inversiones Sartor y por antecedentes de la transferencia de esos recursos. Fondo Sartor Táctico, en tanto, reclama $8.002 millones, el mayor de todos los créditos aceptados por Godoy, respaldado por cuatro pagarés emitidos entre 2020 y 2023.
En este último caso, la deuda pertenecía originalmente al Fondo de Inversión Privado Sartor Deuda Privada. Tras su disolución en abril de 2025, sus activos fueron adjudicados a su único aportante, Sartor Táctico, incluyendo las cuentas por cobrar contra Asesorías e Inversiones Sartor. Es decir, aunque ambos fondos llevan el nombre Sartor, sus créditos cuentan con documentos directos de deuda, a diferencia de buena parte de las acreencias que Godoy objetó.
BCI Corredor de Bolsa también tiene un papel particular en la historia. La empresa inició la liquidación forzosa de Sartor y, al hacerlo, propuso a Eduardo Godoy como liquidador suplente. Más de un año después, en junio de 2026, Godoy resultó elegido liquidador titular mediante el proceso formal de nominación de la Superintendencia de Insolvencia.
La corredora reclama $5.444,7 millones. Godoy aceptó íntegramente ese crédito.
Acreedores consultados por RoadShow® acusaron que las objeciones buscan acercar al liquidador a los grandes acreedores, entre ellos BCI, y conseguir los apoyos necesarios para mantenerse al frente del proceso.
La junta que decidirá su continuidad
El 2 de septiembre se realizará la audiencia que determinará quiénes podrán votar y al día siguiente está convocada la primera Junta de Acreedores.
Para entonces, la discusión habrá dejado de ser simplemente cuánto dinero podrá recuperar cada inversionista. Los acreedores también tendrán que decidir quién seguirá administrando una de las quiebras financieras más controvertidas de los últimos años.
Yo dejaría así la explicación de los dos fondos: aclara la aparente contradicción sin convertir la nota en una defensa de Godoy. Además, el dato de que Sartor Táctico concentra $8.002 millones le da bastante más sentido a mencionar ambos casos.





