La compañía acusa a uno de sus principales contratistas de haber originado una cadena de conflictos judiciales y una contingencia económica superior a $1.086 millones.
La querella apunta al exgerente de Celplan Chile, a quien Huawei responsabiliza de un esquema destinado a trasladarle obligaciones laborales, comerciales y tributarias.
La ofensiva coincide con un complejo escenario en el país para la firma de capitales chinos, donde enfrenta una solicitud de liquidación forzosa y litigios laborales vinculados a contratistas.

(Nota actualizada el viernes 07 de agosto de 2026)
Las presiones judiciales sobre Huawei Chile van en aumento. Tras enfrentar una nueva solicitud de quiebra, que finalmente fue retirada por un proveedor, la filial también acumula acciones de cobro, demandas laborales y otros litigios derivados de la crisis de uno de sus principales contratistas. Convencida de que todos esos conflictos responden a un mismo origen, la empresa de capitales chinos decidió pasar a la ofensiva y presentó una querella por una millonaria estafa.
Según Huawei, el origen de esa escalada judicial se encuentra en la crisis financiera de Celplan Chile, uno de sus principales contratistas para proyectos de telecomunicaciones. La empresa sostiene que, a medida que el proveedor dejó de cumplir sus obligaciones laborales, comerciales y tributarias, comenzó una estrategia para trasladar esas deudas a la filial chilena mediante distintas acciones judiciales.
Dos solicitudes de quiebra en pocos meses
La presión sobre Huawei dejó hace tiempo de concentrarse en sus contratistas. Durante los últimos meses, la filial ha debido sortear dos solicitudes de liquidación forzosa, además de acciones ejecutivas por cobro de facturas y otros procesos civiles que mantienen abierto un nuevo frente judicial.
La primera solicitud fue presentada a inicios de mayo por Citel Telecomunicaciones. Aunque posteriormente la empresa desistió de la acción.
Pero el conflicto volvió a escalar la semana pasada, cuando USA Service Limitada solicitó la liquidación forzosa de Huawei Chile ante el 4° Juzgado Civil de Santiago. La empresa reclamaba el pago de 237 facturas por más de $38 millones y sostenía que existían otros títulos ejecutivos impagos con terceros que demostrarían el estado de insolvencia de la empresa.
La solicitud presentada por USA Service, sin embargo, tuvo un giro este viernes. La empresa retiró la acción antes de que el 4° Juzgado Civil de Santiago alcanzara a pronunciarse, según consta en un escrito ingresado al tribunal y revisado por RoadShow®.
Huawei confirmó el retiro y aseguró que las facturas mencionadas por el proveedor en su solicitud «se encontraban pagadas». La compañía declinó referirse a las demás causas judiciales abordadas en esta nota por tratarse, señaló, de procesos legales en curso.

El origen del conflicto
Para la empresa, sin embargo, el problema comenzó mucho antes.
Durante años, Celplan Chile participó en proyectos de ingeniería e instalación de infraestructura para Huawei, convirtiéndose en uno de sus principales contratistas. Esa relación empezó a deteriorarse cuando la compañía comenzó a acumular problemas financieros que terminaron afectando a la filial china.
Las primeras señales aparecieron en tribunales laborales. Trabajadores demandaron el pago de remuneraciones, cotizaciones e indemnizaciones, mientras distintos juzgados ordenaban retener pagos que Huawei debía efectuar a Celplan.
A ello se sumaron certificados de la Dirección del Trabajo que reflejaban deudas previsionales y multas impagas, además de nuevas acciones impulsadas por acreedores, proveedores y empresas de factoring.
Huawei pasa a la ofensiva
Lo que inicialmente parecía una sucesión de conflictos independientes terminó, según Huawei, transformándose en una crisis que comenzó a extenderse desde su contratista hacia la propia filial.
Convencida de que el creciente número de litigios tenía un mismo origen, Huawei decidió responder por la vía penal.
La empresa presentó una querella criminal contra Francisco Pizarro, exgerente general y director de Celplan Chile, a quien acusa de haber desarrollado un esquema destinado a trasladar a la filial china obligaciones laborales, comerciales y tributarias que correspondían exclusivamente a su contratista.
Según la acción judicial, el deterioro financiero de Celplan fue acompañado por una serie de actuaciones que terminaron involucrando a Huawei en demandas laborales, retenciones de pagos, acciones civiles y otras reclamaciones económicas.
Contingencia supera los $1.086 millones
Huawei calcula que el conflicto ya le ha generado una contingencia económica superior a $1.086 millones.
La cifra considera pagos efectuados por la empresa, retenciones judiciales, deudas laborales y previsionales de Celplan, embargos tributarios y otros costos que la compañía afirma haber tenido que asumir por la crisis de su contratista.
Entre los antecedentes de la querella figura una medida precautoria que ordenó retener más de $51 millones que Huawei debía pagar a Celplan. También incorpora certificados de la Dirección del Trabajo que reflejaban deudas previsionales y multas cercanas a $89 millones, además de otros desembolsos.
Huawei sostiene que todos esos antecedentes forman parte de una misma secuencia y no de controversias independientes surgidas de manera aislada.
La investigación recién comienza y será el Ministerio Público el que deberá determinar si los antecedentes aportados por Huawei permiten acreditar los delitos denunciados y establecer si la cadena de litigios que hoy rodea a la empresa responde, como sostiene la filial china, a un mismo esquema o corresponde a conflictos jurídicos independientes.
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